Un pastel a la puerta de un colegio
Eso es lo que ha durado el memorándum de acuerdo, que no acuerdo definitivo, firmado entre Estados Unidos e Irán. Exactamente ha tenido la duración de un pastel a la puerta de un colegio.
Nos acercamos a 40 las veces que Donald Trump, presidente de Estados unidos, ha anunciado un acuerdo de paz con Irán, acuerdo que en ningún caso, como ya predije, es una rendición de Irán. En todo caso hay algunos gurús de la política mundial que lo interpretan más en clave de rendición de la potencia norteamericana ante la imposibilidad de ganar, y ya no digamos aplastar, a Irán.
Se podría decir que tanto anuncio de paz se enmarca más en un intento de manipular a los mercados mundiales que en una opción real, toda vez que el ataque a Irán por Estados Unidos e Israel se ha convertido en una caja de pandora que, una vez abierta, nadie sabe las consecuencias finales que traerá.
Tras la escenificación realizada por Trump de la firma del acuerdo en el marco de las reuniones del G7, la realidad es que Israel siguió atacando posiciones de Hezbolá en el sur del Líbano y este hecho provocó la suspensión de la reunión que debería iniciarse en Suiza entre Estados Unidos e Irán para transformar el memorándum en un acuerdo definitivo.
La guerra de Irán está teniendo implicaciones directas para gran cantidad de países e indirectas para el resto del mundo. Solo tenemos que ver un esquema de la implicaciones directas:

La realidad es que no nos encontramos en un marco de paz verdadera y Donald Trump se enfrenta a problemáticas que podríamos calificar como existenciales, a saber,
- La actuación de Israel. Mientras Israel no pare sus ataques en el sur del Líbano ningún acuerdo entre Irán y Estados Unidos podrá sostenerse. E Israel no parece tener ninguna intención de detener sus acciones, toda vez que incluso ha solicitado la evacuación de la población civil del Líbano. Y aunque Israel intentara parar, cualquier nuevo ataque de Hezbolá, milicia totalmente controlada por Irán en el Líbano, va a tener una respuesta militar de Israel y una nueva suspensión de un hipotético acuerdo. Parece claro que Irán sí controla a Hezbolá pero Estados Unidos no controla a Israel.
- La opinión pública en Estados Unidos. Cada día que pasa la opinión pública en el país norteamericano es más contraria a una guerra que empiezan a considerar como otro avispero parecido a los casos de Vietnam o Afganistán. Y las Midterms, elecciones de medio mandato, están a la vuelta de la esquina. Malas noticias para un Trump que quiere vender una y otra vez una gran victoria que la dura realidad se empeña en no refrendar.
- Los hutíes de Yemen. Por si fuera poco lo que pasa, hace escasos días los hutíes de Yemen, milicia vinculada a Irán, han declarado la guerra formal a Israel. En medio de un mundo actual lleno de guerras híbridas, donde no hay declaraciones de guerra formales para evitar cualquier cumplimiento de los derechos humanos, no deja de ser llamativo que este grupo, que controla gran parte de Yemen y está estrechamente vinculado a Irán, se haya desmarcado declarando formalmente una guerra que va a ser otro impedimento más para que se llegue a algún acuerdo real entre Estados Unidos e Irán.
- Los halcones republicanos. Independientemente de que el memorándum de acuerdo no se lleve a efecto según los motivos expuestos, los halcones (personas más influyentes y beligerantes) del partido republicano han empezado a alzar sus voces en contra de un acuerdo que prácticamente consideran una rendición en toda regla por parte de Estados Unidos ante una guerra que se está revelando como imposible de ganar. De esta manera se rompe la imagen de control que Trump aparentaba tener sobre su propio partido.
La verdad es que esta guerra ha conllevado un coste altísimo en economía, vidas humanas, gasto militar, desgaste diplomático y consecuencias de toda índole para el planeta como para acabar prácticamente en el punto en el que se empezó
Se diría que no se ha conseguido nada y dadas todas las premisas, con la implicación de Israel y los grupos afines a Irán, se podría pensar que es casi imposible lograr nada que mejore la situación. De hecho, muchos halcones republicanos han manifestado que, de materializarse, este es el peor tratado internacional que ha firmado Estados Unidos en su historia.
Pero los halcones republicanos y la gran mayoría del resto del mundo adolecen de visión geopolítica profunda y tal vez no han considerado que la estrategia puede ser una muy distinta, aunque esto es materia para otro artículo distinto a éste.
Para saber más https://actualidadgeopolitica.es/iran-no-se-rinde-ni-lo-hara-nunca/
«Se debe ponderar y deliberar antes de hacer un movimiento. Conquistará quien haya aprendido el arte de la desviación»
Sun Tzu, maestro de la guerra




