El avispero de Trump y las guerras médicas
Cuando agitamos un avispero lo único que podemos esperar es que las avispas salgan del mismo y ataquen en todas direcciones a todo lo que se mueva con la intención de defender su avispero.
Esto es precisamente lo que ha conseguido Donald Trump atacando a Irán. Probablemente ha seguido unas muy optimistas (e interesadas) opiniones de Israel, ya que para el estado judío acabar con Irán se ha convertido en una cuestión de supervivencia.
Y Estados Unidos, desoyendo su propia historia en experiencias como Vietnam, Afganistán o Corea, e ignorando la historia de la humanidad, ha pensado una vez más que ser el más fuerte es garantía para conseguir lo que se quiere, convirtiendo la guerra de Irán en el avispero de Trump.
Las guerras médicas
Y el mundo no funciona así. De hecho nunca ha funcionado así. La civilización Occidental existe porque los antiguos griegos resistieron a las fuerzas militares del majestuoso imperio persa (curiosamente antecesor de los actuales iraníes), unas fuerzas inmensamente superiores a las de las divididas ciudades-estado griegas.
Las ciudades griegas ampliaron el poder de sus inferiores fuerzas militares con estrategia, uso de la geografía, la geopolítica y una resiliencia total para defender su modo de vida y su cultura consiguiendo fracturar con divisiones internas e inseguridades el aparentemente invencible imperio persa.
A este periodo de guerras entre el imperio persa y las ciudades-estado griegas se le denomina guerras médicas y abarcó desde el 492 a.c. hasta el 449 a.c., 43 años de guerra que supusieron la resistencia de las ciudades griegas y el debilitamiento del imperio persa, el cual quedó herido de muerte para el futuro ya que su confianza quedó dañada agitándose la desunión entre las diversas regiones que conformaban el imperio.
Y ya sabemos lo que pasó al final. Cuando los estados griegos se unieron bajo el mando de Alejandro Magno de Macedonia, el imperio persa cayó y no solo fue derrotado sino que además fue conquistado entre los años 334 a.c. y 330 a.c.

Mosaico de la batalla de Issos, donde Alejandro Magno ataca directamente a Darío III, emperador persa.
¿La historia se repite?
Como la humanidad tiende a olvidar su propia historia, ésta se repite una y otra vez y en la guerra de Irán se está repitiendo pero cambiando a los protagonistas de sitio.
En esta ocasión el atacado es Irán, heredero directo del antiguo imperio persa, el cual está demostrando una capacidad de resistencia, nunca mejor dicho, a prueba de bombas.
Y la potencia atacante es Estados Unidos, heredera directa y , en teoría, máximo exponente de la civilización occidental que los antiguos griegos construyeron.
Y curiosamente los hechos a grandes rasgos se repiten, ataques masivos de Estados Unidos a Irán, el cual resiste y contraataca provocando divisiones en los países que conforman el mundo occidental.
No podemos saber el final de esta historia pero sí podemos analizar lo que está pasando y ver cómo nos afecta y nos afectará absolutamente a todos.
Objetivos que Estados Unidos NO ha conseguido en la guerra de Irán
- No ha conseguido que haya un cambio en el régimen que gobierna Irán. Lo he comentado en artículos pasados. Irán abandera la rama chiita de la religión islámica y eliminando a la cúpula solo se ha conseguido nuevos mártires de la religión como hemos podido ver recientemente en las exequias del anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
- No ha conseguido que haya protestas populares contra el gobierno iraní. De hecho, se han incrementado el número de personas que se manifiesta a favor de su religión y de su país.
- No ha conseguido recuperar el uranio enriquecido que mantiene Irán en su poder y, según vemos, tampoco parece probable que la maquinaria nuclear de Irán haya sido totalmente desmantelada.
- No ha conseguido arrastrar a los aliados de la OTAN a una guerra orquestada por Israel y Estados Unidos.
- No ha conseguido destruir al ejército de Irán, el cual manifiesta todos los días su capacidad de actuación, habiendo derribado aviones, hundido barcos y atacado las bases norteamericanas en la región.
- No ha conseguido el apoyo efectivo de otros grupos hostiles a Irán en la región, como los kurdos.
- Y como consecuencia de todos los puntos anteriores, Estados Unidos NO ha conseguido controlar el petróleo iraní.
Efectos que la guerra de Irán SÍ está teniendo
- Inestabilidad mundial en los mercados financieros y energéticos.
- Con el estrecho de Ormuz bajo control iraní cada barco que pasa, cuando le dejan hacerlo, debe pagar una tasa de 2 millones de dólares.
- Junto con otros factores como la guerra comercial, la petición de Groenlandia o la exigencia de aumento de presupuesto en armas, se está quebrando la confianza entre los países de Europa y Estados Unidos.
- Se disparan los precios energéticos, lo cual incide en la inflación general y castiga muy duro a los países altamente dependientes del petróleo.
- Irán parece más fuerte que al inicio de la guerra. Tras el impacto inicial se ha adaptado perfectamente.
- Cuanto más dura la guerra más ventajas obtiene Irán dada la situación de los productos energéticos y la inestabilidad económica que deriva de toda esta situación.
- La implicación masiva de países en la zona de Oriente Medio. Podemos ver un cuadro

Y los involucrados avanzan con nuevos ataques. Ya hemos visto que Israel no abandona el sur del Líbano, controlado por la milicia chiita proiraní Hezbollah, bombardeando posiciones en el sur y en la capital libanesa, Beirut.
Además, Arabia Saudita acaba de atacar a los hutíes del Yemen, milicia chiita proiraní que controla gran parte del norte de Yemen, incluida su capital Saná, cuyo aeropuerto ha sido bombardeado precisamente por las tropas saudíes.
Pero es que hace escasos días precisamente los hutíes han declarado abiertamente la guerra a Israel.
Y yo me pregunto ¿Arabia Saudita e Israel juntos contra los hutíes?. El premier británico Winston Churchill decía que la política hace extraños compañeros de cama.
¿Para qué esta guerra?
Tras la excusa oficial acerca de la necesidad de control de la proliferación nuclear de Irán, hay 2 motivos mucho más realistas:
- Por un lado Trump oye las peticiones de Israel (con el indudable apoyo del lobby judío norteamericano) en el sentido de atacar a Irán porque mantener a Irán controlado y desactivado es una cuestión de supervivencia y seguridad estratégica a largo plazo para el estado judío, y, para ello, Israel necesita que Estados Unidos se encuentre permanentemente involucrado en el conflicto.
- Por otra parte, con el ataque a Irán, Trump ve la oportunidad de controlar el petróleo iraní, como ya hace con el de Venezuela, y el estrecho de Ormuz, clave para la estabilidad de los mercados mundiales.
La posición de Irán
Irán no es Venezuela. Representa una cultura ancestral, una religión histórica, tiene casi 100 millones de habitantes y lucha por la supervivencia de todas estas características.
Ha demostrado que puede resistir con eficacia, puede devolver los golpes que le son asestados y tiene una importante red de aliados. De hecho recientemente ha entrado a formar parte del grupo de los países BRICS +, donde se alinea con países como China, India o Rusia.
Ha demostrado que puede cerrar y controlar el estrecho de Ormuz, cobrando peajes millonarios a los barcos que pasan por él, habiendo atacado intereses norteamericanos en todos los países de la zona, habiéndose incluso permitido lanzar drones sobre la isla de Chipre, territorio comunitario europeo, o sobre la base militar conjunta de Estados Unidos y Reino Unido situada en la isla de Diego García, en pleno Océano Índico.
Para llegar a cualquier acuerdo de paz pone sus propias condiciones entre las que se encuentran el control sobre el estrecho de Ormuz, La liberación de activos congelados, las reparaciones por la guerra o el fin de los ataques a sus aliados como son Hezbollah en el Líbano o los hutíes en el Yemen.
Y el problema no está en que pida estas condiciones sino en que al pedirlas demuestra un poder que nadie pensaba que tuviera
Estados Unidos y el avispero de Trump
Los efectos de esta guerra se están sintiendo y se van a sentir aún más en todo el planeta. Si no se remedia, esta guerra disparará los precios de la energía y aportará gran inestabilidad a los mercados y lo vamos a sentir absolutamente todos en nuestro bolsillo y en nuestras posiciones personales, financieras y anímicas.
Estados Unidos ha gastado más de 30.000 millones de dólares en una guerra que no ha cumplido ni uno solo de sus objetivos pero que ha desestabilizado al planeta entero.
Tal vez el sector armamentístico de Estados Unidos esté contento por el impresionante aumento en la venta de armas, tal vez Israel o el lobby judío de Estados Unidos estén contentos por la intervención e intento de controlar a Irán o, incluso, tal vez puedan estar contentos algunos magnates que, con información más o menos privilegiada, puedan incrementar su fortuna a tenor de los cambios de rasante geopolíticos que permanentemente se producen como consecuencia de esta guerra.
Incluso podemos pensar que a Israel no le interesa el fin de esta guerra mientras Irán no quede derrotada, que a Irán no le interesa el fin de esta guerra porque cada día se fortalece más y controla el estrecho de Ormuz cobrando peajes, y qué decir de Estados Unidos para el que, dejando aparte el honor de la victoria, esta situación le puede favorecer porque vende más armas y vende más petróleo y a precios más altos, e incluso recientemente Donald Trump ha comentado que piensa cobrar peajes a los barcos que atraviesen el estrecho de Ormuz por la seguridad que les da. (¿cobrar a cambio de la seguridad de que no te va a pasar nada cuando pasas por aguas internacionales?) Suena fatal ¿verdad?
Pero cuando se agita un avispero no se sabe cuántas avispas saldrán a volar ni cuantas veces nos van a picar y lo que sí es seguro es que este avispero en lo que se ha convertido la guerra de Irán va a provocar en todo el mundo muchos dolores de cabeza.
Lo que sí demuestra la historia desde hace al menos 2.500 años, cuando ocurrieron las guerras entre los griegos y el imperio persa, es que la estrategia, la geopolítica y la geografía son mucho más importantes que el poder militar. Y si en los tiempos modernos añadimos a las características comentadas el control de la energía, la situación se puede volver imposible de controlar, como así está ocurriendo.
Para saber más
https://actualidadgeopolitica.es/de-verdad-alguien-creyo-que-la-guerra-de-iran-se-acabaria-ya/
«Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo»
George Santayana




