TRUMP QUIERE ANEXIONAR ORMUZ
Trump quiere anexionar Ormuz a Estados Unidos. Si no fuera porque hoy he tenido que echar gasolina al coche, esta afirmación me haría sonreír hasta tener dolor de estómago. ¿Cómo es posible que el mandatario del estado más poderoso del mundo haga estas afirmaciones tan irrealistas e hilarantes, máxime los nulos resultados que ha tenido hasta ahora en su guerra contra Irán?
Y la verdad es que Ormuz ya formó parte del imperio portugués y más tarde del imperio español, cuando ambas monarquías se fusionaron en una sola bajo Felipe II de España. Y salió mal. Muy mal.
Los Choke points
La expresión inglesa Choke point hace referencia a los puntos de estrangulamiento del comercio mundial y han existido en el planeta desde que los países europeos empezaron a competir por el control del comercio mundial. Hoy en día el concepto de los Choke points es tan protagonista como siempre.
De ahí proviene el ansia expansionista de Donald Trump cuyas actuaciones tienen la intención de controlar el comercio mundial o, al menos, entorpecer el comercio de sus competidores. Su pretensión de anexionar Groenlandia está muy relacionada con el futuro comercio por el Ártico, que será fundamental ante el deshielo global.
De la misma forma se explica su anexionismo sobre el Canal de Panamá para controlar el comercio del Atlántico al Pacífico, sus acuerdos militares con Indonesia para controlar el estrecho de Malaca, fundamental para el comercio chino, su apoyo a Marruecos para controlar el estrecho de Gibraltar, sus bases militares en Yibuti para vigilar el estrecho de Bab el Mandeb, por donde pasa el comercio que viene del canal de Suez por el mar Rojo, o su buena sintonía con el presidente turco, Erdogan, que posee y controla el estrecho del Bósforo.
Como he dicho, la existencia de los choke points ya era importante desde tiempos antiguos y particularmente Ormuz era, al igual que hoy, un punto de control importante. Veamos porqué.
La importancia de Ormuz en el siglo XVI
Ya en el siglo XVI Ormuz era la principal vía de comercio entre Europa y Asia, y todo concluía en la pequeña isla de Ormuz.
El reino de Ormuz era pequeño, comprendía la isla de Ormuz, la isla mucho mayor de Qeshm, a su occidente, isla fundamental para el abastecimiento de agua y provisiones para Ormuz, y diversos asentamientos en la costa del actual Irán e incluso del actual Omán y controlaba el comercio marítimo del Océano Índico y el comercio terrestre de Oriente Medio, convirtiendo la pequeña isla de Ormuz en un establecimiento cosmopolita con poblaciones de muchos orígenes, sobre todo árabes y persas, e históricamente vinculada por vasallaje a las dinastías persas posicionadas en el actual Irán.
La conquista de Ormuz por Portugal
Portugal fue el primero que comprendió que controlando los puntos de estrangulamiento comercial del mundo podría obtener poder y riquezas que para nada se correspondían con la entidad de Portugal como país en cuanto a su extensión y población.
De esta forma, el portugués Alfonso de Alburquerque hizo realidad los planes expansionistas de su país y entre 1510 y 1515 conquistó Goa en la India, como punto de apoyo en el comercio hacia ese subcontinente, Malaca, en el estrecho del mismo nombre, punto de control del comercio con China, y Ormuz, para controlar, como he dicho, el comercio del Índico y de Oriente Medio.
En el caso concreto del pequeño reino de Ormuz, los portugueses acaban con la vida del rey poniendo en su lugar a un rey títere puesto que su objetivo era cobrar todas las aduanas del comercio que pasaba por ese punto, cosa que consiguen en su totalidad en 1543.
Ormuz ejercía como punto de enlace entre los mundos árabe, turco otomano y persa (iraní) y se acabó convirtiendo en una de las principales fuentes de financiación de la actividad expansionista mundial de Portugal.si bien el aumento descontrolado de las tasas y la corrupción de algunos gobernantes portugueses provocó un cierto declive en la actividad comercial de este emporio.
La entrada en escena de España y la pérdida de Ormuz
Portugal tenía un problema para el control de Ormuz y de otros puntos mundiales. Su escasez de personas hacía que solo defendiera puestos comerciales avanzados sin penetración en el territorio y, por tanto, dependía del dominio del mar, el cual era cuestionado no solo por España sino por el incipiente poder de Inglaterra.
En estas circunstancias se produce en 1580 la Unión Ibérica, integrándose el Reino de Portugal con todas sus colonias dentro de la monarquía hispánica bajo Felipe II.
Mientras tanto, en Persia, comenzó a reinar desde 1587 el Shah Abbas I el grande, de la dinastía persa Safávida, probablemente el soberano más famoso y poderoso de esa dinastía, el cual ya en 1602 había conseguido arrancar de manos portuguesas la isla de Bahrein.
Íntimo enemigo de los turcos otomanos, al igual que la Monarquía Hispánica, propuso a Felipe II conceder el comercio de la seda a España, desde Ormuz hasta el cabo de Buena Esperanza, en el sur de África, a cambio de una alianza militar contra los turcos.
Pero la Monarquía Hispánica gobernada con un sistema denominado polisinodial, debido a su enormidad, resultaba tener una burocracia lenta y tediosa. El Consejo de Portugal (uno de los Consejos en los que se dividía la monarquía junto con Castilla, Aragón, Indias, Italia, Flandes y Navarra) tardó muchísimo en tomar la decisión, que después hubo de ser consensuada con el rey. Cuando la monarquía hispánica decidió afirmativamente sobre esta alianza, Abbas I ya se había cansado de esperar y había entrado en alianza con Inglaterra a la que concedió los derechos sobre el comercio de la seda.
En 1608 el Shah Abbas I había conseguido ocupar la isla de Qeshm, fundamental por su tamaño para abastecer a la pequeña isla de Ormuz. La suerte de Ormuz estaba decidida.
España, con tropas portuguesas, se enfrentó a los ingleses en 1621 siendo derrotada pero logrando ocupar la parte oriental de la isla de Qeshm aunque finalmente en 1622 cayó está isla de nuevo completa y definitivamente y la conquista de la pequeña isla de Ormuz tuvo lugar a las pocas semanas. Los portugueses ( en ese momento españoles de jure) se retiraron al sur, a la ciudad de Mascate, hoy capital de Omán, donde permanecieron hasta 1650.
El Shah Abbas I quitó toda importancia a esas islas desde entonces, fundando una ciudad en la costa, Bandar Abbás, una ciudad que hoy se estima puede rondar los 500.000 habitantes.
El anexionismo estadounidense sobre Ormuz
Curiosamente esas 2 islas, Ormuz y Qeshm, vuelven a tener protagonismo porque la única forma posible ( aunque muy lejanamente) de que Estados Unidos pudiera anexionar algo en el estrecho de Ormuz sería con la ocupación militar de estas 2 islas dado que todo sentido común impide pensar en una verdadera invasión terrestre de Irán por parte del ejército norteamericano.
Para entenderlo todo debemos ver un mapa:

En verde podemos observar la pequeña isla de Ormuz y la mayor isla de Qeshm
En cualquier caso, y visto el desarrollo de la guerra, ya nos podemos imaginar el terrible coste que el ejército norteamericano debería asumir para tomar el control de esas 2 islas y ya no digamos para anexionarlas. Un coste que la sociedad norteamericana no va a querer ni poder soportar en ningún caso.
Sobre la imposibilidad del control de Ormuz por parte de Estados Unidos
Como vemos en el mapa, el estrecho de Ormuz carece de aguas internacionales. Sus aguas territoriales se reparten entre Irán y Omán (gracias a la posesión por éste último de la pequeña península de Musandam)
Se supone que los petroleros podrían navegar por aguas de Emiratos Árabes Unidos y de Omán pàra salir del Golfo Pérsico camino del Océano Índico. Pero están siendo atacados. Y no es necesario atacar a todos. Simplemente con ataques selectivos las compañías de seguros no cubren los peligros de los petroleros y, por tanto, nadie se arriesga a navegar.
De hecho, Omán planteó llegar a un acuerdo con Irán para administrar conjuntamente la navegación por el estrecho y esto provocó la ira de Donald Trump que comentó que no vacilaría en aniquilar a Omán (Y Omán es un aliado histórico de Estados Unidos y del mundo occidental). En cualquier caso, Irán y Omán firmaron un memorando en Mayo de 2026 en este sentido aunque dado el ambiente general de guerra y la oposición de Estados Unidos parece de imposible aplicación.
Por otro lado, plantear anexionar esas 2 islas y el mar territorial del estrecho de Ormuz es simplemente imposible dado que generaría un conflicto eterno (si es que todavía no lo es)
Y por otro lado, tampoco serviría de nada en cuanto al objetivo de la navegación por el estrecho dado que, como vemos en el mapa, en el punto más angosto el estrecho de Ormuz tiene solo 33 km haciendo de él un cuello de botella perfecto y, con la tecnología actual, fácilmente atacable desde cualquier punto de Irán con misiles o drones.
Efectos de la guerra de Irán hasta ahora
- No ha habido cambio de régimen, De hecho solo se ha conseguido fabricar mártires, y se ha sustituido a su líder supremo por su hijo, 30 años más joven.
- La población que antes se manifestaba en contra de su gobierno por cuestiones sociales y económicas ahora lo hace a favor por cuestiones culturales y religiosas, al ser Irán el alma de la rama chiita de la religión musulmana y sede de una cultura ancestral de 5.000 años de antigüedad.
- Estados Unidos no solo no ha recuperado nada del uranio enriquecido que tiene Irán, sino que, a raíz de las mismas declaraciones de Trump, se deduce que su capacidad nuclear sigue casi intacta.
- Los barcos que consiguen pasar por el estrecho de Ormuz, cuando se les permite, deben pagar un peaje de 2 millones de dólares a Irán.
- Los costes logísticos de transporte mundial se han multiplicado.
- Las compañías de seguros se niegan a asegurar barcos en estas condiciones.
- La tecnología militar de Irán y su capacidad de ataque y respuesta se mantiene, llegando incluso a interceptar avanzados cazas de combate norteamericanos.
- Las bases de Estados Unidos en la región han quedado, en el mejor de los casos, semidestruidas, pudiéndose dudar actualmente de su operatividad.
- Los kurdos, que parecía que iban a apoyar a las fuerzas norteamericanas, se han mantenido al margen hasta la fecha ante la demostración de fuerza y resistencia de Irán.
- Estados Unidos ha gastado 30.000 millones de dólares en la guerra y Trump ha pedido 60.000 millones más al Congreso, lo cual puede hacer colapsar la estructura financiera y presupuestaria del gigante norteamericano(de hecho, su deuda pública está en límites máximos históricos).
- Irán conserva la capacidad de apoyo a sus aliados regionales como Hezbolá en el Líbano, los Hutíes en Yemen, Hamás en Gaza o los grupos proiraníes en el sur de Irak.
- Teniendo en cuenta que las condiciones de alto el fuego de Irán son, básicamente, el control de Ormuz, las reparaciones de guerra, la liberación de activos congelados y el alto el fuego regional (lo que incluye a Israel) la guerra parece que puede, literalmente, eternizarse.
Las claves de Ormuz para la economía mundial
Por el estrecho de Ormuz pasa el 20 % del petróleo y gas del mundo. Y un tercio del helio y los fertilizantes, básicos para la fabricación de chips y la agricultura respectivamente.
Resulta irrelevante que el suministro de petróleo de Europa no venga masivamente de allí dado que los precios oficiales de la energía afectan a todo el planeta y están totalmente influidos por conflictos regionales como éste.
No solo suben los precios de la energía, también los de chips, fertilizantes y, en general, cualquier tipo de producto, ante las subidas de los costes de transporte a nivel mundial, generándose procesos inflacionarios que empiezan a ir acompañados de escenarios de recesión a nivel mundial.
Y podría ser aún peor. Por el estrecho de Ormuz pasan 7 cables de internet que comunican Europa, Asia y África. Si esos cables son cortados por Irán la conexión entre estos 3 continentes podría colapsar, y no hay solución de respaldo rápido.
Desde Ormuz no solo se estaría atacando al sistema económico mundial, sino al sistema nervioso mundial y al bolsillo y la estabilidad económica de todos y cada uno de nosotros.
Y es que
La geopolítica nos afecta a todos.
Para saber más https://actualidadgeopolitica.es/de-verdad-alguien-creyo-que-la-guerra-de-iran-se-acabaria-ya/
https://actualidadgeopolitica.es/iran-no-se-rinde-ni-lo-hara-nunca/
«El general victorioso hace muchos cálculos antes de entrar en batalla. El general que pierde es porque hizo pocos cálculos previos. Aquel que no realiza cálculo alguno en absoluto, no tiene ninguna oportunidad de victoria»
Sun Tzu. El Arte de la guerra



