La visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla y el expansionismo de Marruecos
Los próximos días 13 y 14 de Octubre los Reyes de España van a realizar su primera visita oficial a las ciudades españolas en el Norte de África, Ceuta y Melilla. Si alguien piensa que Marruecos no va a mover ficha al respecto está muy equivocado.
En 2007 los anteriores Reyes de España visitaron las 2 ciudades y esto provocó un severo conflicto democrático con el país vecino con la retirada por parte de éste de su embajador en España.
Y la cuestión es la situación española en la que se enmarca esta visita. Todavía tenemos cerca de 20.000 personas deambulando por Ceuta, como consecuencia de la invasión de finales de Julio, sin saber exactamente qué hacer con ellos y provocando el caos y la protesta permanente de los ciudadanos ceutíes, sin haberse tomado medidas especiales para reforzar la frontera, la cual tampoco se reforzó tras la invasión de entre 12 y 15.000 personas en el año 2021.
Además, la situación política, social y económica española es de máxima vulnerabilidad con una polarización extrema de la sociedad en cuestiones ideológicas y políticas con tintes de guerra civilismo, una inviabilidad del gobierno que ha llevado a convocar elecciones generales al estar afectado por numerosos casos de corrupción y atado por fuerzas independentistas que para nada actúan en el interés de España, una situación social terrible con un problema de vivienda de imposible solución a corto y medio plazo y unos salarios medios que no alcanzan para nada, con un tercio de los menores españoles a punto de entrar en el umbral de la pobreza. Y Puigdemont ya puede volver a España, «probablemente» para remar a favor de los intereses de España.
Si tuviéramos que definir la tormenta perfecta de la vulnerabilidad española es precisamente la que España está atravesando en la actualidad.
Este momento de máxima vulnerabilidad española es perfecto para que lo aproveche Marruecos. No es una opinión personal, es una consecuencia del uso del sentido común. No hace falta decir que una nueva entrada masiva en Ceuta o en Melilla de personas del país vecino supondrían una suerte de «jaque» para el que no parece estar preparada España en el sentido de realizar una respuesta contundente.
Y es que Marruecos no está dispuesto a abandonar su política de expansionismo dentro de la cual su principal objetivo, una vez obtenido el control de la mayor parte del Sáhara Occidental, son precisamente los intereses territoriales y económicos españoles.
EL EXPANSIONISMO DE MARRUECOS
Que Marruecos es un país expansionista es algo que está fuera de toda duda. No es solamente la permanente reivindicación de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, y demás plazas menores españolas sitas frente a la costa norte de Marruecos.
Es la totalidad de la antigua colonia española del Sáhara Occidental, son las aguas territoriales lindantes con España, son territorios occidentales de Argelia y noroccidentales de Mali, es la totalidad de Mauritania y, en círculos aún más extremistas, las islas Canarias e incluso media península ibérica hasta las cordilleras Central e Ibérica.
La realidad es que el expansionismo no es algo típico de Marruecos. Es típico de la humanidad entera dado que la expansión territorial supone tener más poder, más riquezas y más control e influencia.
No podemos olvidar que prácticamente todas las guerras del mundo se originan por motivos expansionistas, adornados de derechos históricos, etnias, lenguas, religión o, simplemente, poder económico.
Y estos motivos expansionistas llegan a extremos prácticamente ridículos, reclamando un islote rocoso en el mar sin población, un glaciar, un monte, una tumba o un templo religioso.
La última gran guerra de la humanidad, la segunda guerra mundial, se originó por las ansias expansionistas del régimen nazi y, si analizamos detenidamente esta guerra, vemos como todos los países desencadenaron una serie de aspiraciones expansionistas bajo la senda iniciada por Alemania. Y ,cuando acabó la guerra, los países vencedores no tuvieron ningún problema en cercenar territorios de los países derrotados. Todo el poder se basa en la territorialidad y vale cualquier excusa.
COMPOSICION ÉTNICA DE MARRUECOS
En primer término hay que analizar la composición étnica de Marruecos ya que, aunque pensemos lo contrario, no es para nada uniforme, habiendo poblaciones de origen árabe directo, otras de origen bereber, muy beligerantes en las zonas norteñas del Rif y Anghera, y otras mixtas de composición árabe y bereber.
Y no podemos olvidar las de estirpe beduino saharaui de la zona sur de Marruecos, las descendientes de las poblaciones musulmanas andalusíes emigradas a Marruecos en la Edad Media o los descendientes de la guardias negras (abids) que algunos sultanes tuvieron.
La composición étnica del actual Marruecos es la siguiente según vemos en el mapa:

Como podemos ver, la composición étnica de Marruecos para nada es homogénea destacando en su composición las poblaciones árabes (22 %), bereberes (36 %) y bereberes que hablan árabe dialectal (42 %).
Los bereberes son las poblaciones originarias del norte de África que fueron islamizadas entre finales del siglo VII y principios del siglo VIII durante la expansión del Califato Omeya hacia el norte de África.
Hasta ese momento, Marruecos había tenido una historia parecida e incluso relacionada con la española y portuguesa. Había pertenecido al Imperio romano (llegando a formar la Mauretania Tingitana, actual Marruecos, parte de la diócesis de Hispania) y luego, con la llegada de los bárbaros, al imperio vándalo.
Cuando el Imperio vándalo se desmoronó el territorio del actual Marruecos quedó fragmentado en reinos bereberes, que eran cristianos, con posesiones bizantinas en la costa hasta la llegada de los árabes, que incorporan el territorio al Califato Omeya y lo islamizan.
El territorio del actual Marruecos fue conquistado por el imperio árabe Omeya entre los años 705 y 711 y continuó su expansión hacia el reino visigodo que, a la sazón, dominaba la península ibérica. Tras la batalla del río Guadalete en 711, en la que las tropas visigodas del rey visigodo Rodrigo fueron derrotadas, la conquista de la península ibérica se completó casi en su totalidad en apenas 5 años, hasta el 716, siendo la primera muestra de resistencia asturiana con el rey Pelayo en 718 tras la batalla de Covadonga.
La destitución de la dinastía Omeya por la Abbasí de Bagdad en el año 750 provocó la rebelión política de los territorios de lo que hoy en día son España. Portugal y Marruecos.
En la España musulmana se proclama el emirato independiente de Córdoba en 756 por Abderramán I y en los territorios del actual Marruecos se instauran diversos reinos y señoríos, unos de naturaleza étnica bereber y otros, como el reino de Fez, de naturaleza étnica árabe.
Entre 1040 y 1554 se produce el periodo de los imperios bereberes. Eran de naturaleza étnica bereber y religión islámica ultraortodoxa y su campo de actuación no se limitó a las tierras de lo que hoy es Marruecos. Llegaron a a abarcar las tierras saharianas de África hasta lo que hoy son Mali y Mauritania, el norte de África por lo que hoy es Argelia, Túnez y Libia y, por supuesto, toda la España musulmana.
Durante esos aproximadamente 500 años se sucedieron los Almorávides, los Almohades, los Benimerines y los Watasíes y es precisamente el recuerdo de la expansión histórica de esas dinastías que nada tienen que ver (salvo la religión islámica) con las dinastías árabes fundadoras del actual estado de Marruecos, lo que alimenta las ansias expansionistas marroquíes y su teoría del Gran Marruecos.
LA TEORÍA DEL GRAN MARRUECOS
El expansionismo marroquí tiene su base espiritual en los territorios que alguna vez prestaron el vasallaje del que hemos hablado al Sultán pero desde mi punto de vista al incluir referencias históricas hasta el Imperio Almorávide (el cual fundó la ciudad de Marrakech) o soslayar hechos temporales concretos y ya no digamos la determinación de diferentes grupos poblacionales lo convierte en otro imperialismo puro más parecido a la mayoría de los imperialismos mundiales que a la adscripción a esa relación de vasallaje especial al Sultán en razón de la religión.
Cuando intenta referirse a las zonas dominadas política o espiritualmente en alguna ocasión por los diferentes poderes que hubo a lo largo de la historia en lo que hoy es Marruecos se convierte en ilusorio. Porque si España reclamara los territorios que alguna vez dominó o alguno de los territorios de las entidades políticas que hubo en su territorio debería reclamar casi el 15 % del planeta. Veamos la expansión del Imperio Almorávide cuya expansión se inicia en 1040

Y si vamos por el lado espiritual debemos recordar que antes de la llegada del Islam en el siglo VII, todo el Magreb era cristiano.
Además, si nos basamos en los almorávides o almohades, Marruecos debería ambicionar media España y medio Portugal actuales y si vamos al redondeo geográfico, las islas Canarias de España. (cosa que los más extremistas hacen).
En cuanto a los hechos temporales no parece querer tener en cuenta que Ceuta lleva en manos cristianas con población eminentemente cristiana y europea nada menos que 611 años y Melilla 529 años
En cuanto a la determinación de las poblaciones ocurre lo mismo, Mauritania mantuvo la determinación de ser independiente y los saharauis también, hasta el punto de que el 80 % de ellos viven exiliados por no querer ser súbditos marroquíes.
Es curiosamente en 1956, fecha de la independencia del Marruecos actual, cuando se publica el primer mapa de la teoría propuesta por Allal El Fassi acerca de las fronteras que debería tener el Gran Marruecos, haciendo retroceder los derechos históricos territoriales hasta los territorios dominados por el Imperio Almorávide y, en tiempos posteriores, mediante dominio directo o algún tipo de vasallaje. Veamos el mapa

La realidad es que la primera dinastía de carácter árabe es la dinastía Saadí que logra acabar con el dominio Watasí en 1554 e instaura su dominio sobre lo que es el actual Marruecos aproximadamente, dominio que se prolongará hasta el año 1659.
Cuando esta dinastía accede al poder la ciudad de Ceuta lleva en manos portuguesas desde 1415 y la ciudad de Melilla en manos españolas desde 1497.
El cenit del poder Saadí se produjo con el sultán Ahmed Al-Mansur entre 1578 y 1603, el cual trasladó su capital de Fez a Marrakech y en su expansión llegó a tomar la ciudad de Tombuctú en el actual Mali y los grandes oasis del hoy occidente argelino.
Ya tenemos todas las premisas sobre las que la actual dinastía reinante, los Alauitas, basa toda su reclamación territorial.
LA DINASTÍA ÁRABE ALAUITA (casa gobernante actual de Marruecos)
Tras la caída de la dinastía Saadí hacia 1659 y tras un periodo de confusión, es en 1666 cuando se instaura la dinastía Alauita, actual gobernante de Marruecos, la cual en siglo XVIII, llegó a dominar las zonas reclamadas en la teoría del gran Marruecos con la significativa excepción de Ceuta y Melilla.
En el siglo XIX tuvo una decadencia significativa con muestras de debilidad interna que la hizo ver cómo España se hacía con el control del Sáhara Occidental e Ifni y finalmente cayó presa del colonialismo en 1912 con Francia dominando Argelia, Mauritania, Mali y la principal parte del actual estado marroquí mientras España instauraba un protectorado en las zonas norte y sur y controlaba las colonias de Ifni y Sáhara Occidental y finalmente se contituía una zona internacional alrededor de la ciudad de Tánger. Veamos un mapa

Es tras el fin de la segunda guerra mundial cuando se mueven las fuerzas nacionalistas marroquíes en torno a quien iba a ser el sultán Mohamed V, considerado el verdadero fundador del Marruecos moderno.
Y Mohamed V ( abuelo del actual rey Mohamed VI) desde el mismo momento de la independencia de Marruecos, que se produce en 1956 uniendo el protectorado francés y el protectorado español del Norte así como, nominalmente, la Zona Internacional de Tánger, se lanza a una frenética carrera de expansionismo con la vista puesta en la idea del Gran Marruecos.
Se proclamó rey en 1957 y ese mismo año inició una guerra no oficial (guerra híbrida) contra los territorios españoles de Ifni y el protectorado Sur (también denominado colonia de Cabo Juby). La guerra terminó con la cesión española de Cabo Juby en 1959 y el control «de facto» por Marruecos del territorio de la provincia de Ifni, a excepción de la capital, Sidi Ifni.
En 1958 y 1959 sofoca violentamente el levantamiento de las tribus del Rif y en 1960 trata de impedir a toda costa que Francia conceda la independencia a Mauritania, país que Marruecos pretende anexionarse en su totalidad. De hecho Marruecos no reconocerá la independencia mauritana hasta 1989.
Y en 1960 recupera completamente la soberanía de la Zona Internacional de Tánger. Muere en 1961 sucediéndole como rey su hijo Hassan II.
Hassan II continúa la labor de su padre. Como jefe de las fuerzas armadas dirigió personalmente la represión contra los bereberes rifeños en 1958 y 1959 y en 1963 llega a un entendimiento con el dictador español Franco en el sentido de mantener la isla de Perejil sin ocupación humana ninguna.
Entre 1963 y 1964 mantiene la denominada «Guerra de las Arenas» con Argelia con la pretensión de incorporar a Marruecos los territorios del oeste de Argelia, cosa que no consigue.
En cambio consigue que España le entregue en 1969 la ciudad de Sidi Ifni y, oficialmente, toda la provincia de Ifni, que recordemos ya estaba bajo control marroquí desde 1959.
Pero la acción más audaz de Hassan II es, sin duda, la invasión de la provincia española del Sáhara Occidental por 350.000 civiles marroquíes en lo que se denominó la Marcha Verde, acción coordinada con algunas acciones militares puntuales con características de guerra híbrida y todo ello aprovechando la extremada posición de debilidad española ante la situación de agonía del dictador Franco.
Y le salió bien. España abandonó literalmente el Sáhara Occidental en 1976 haciendo dejación de las funciones que incluso la ONU le había encomendado en el sentido de garantizar la autodeterminación del pueblo saharaui, el cual se exilió en masa hacia la zona de Tinduf, en Argelia, iniciando un conflicto militar a la espera de que la comunidad internacional garantice su derecho de autodeterminación-
Y los saharauis que se organizaron bajo la organización del Frente Polisario iniciaron una guerra en 1976 que dura hasta nuestros días, apoyados en sus bases argelinas de Tinduf y en el control de un 20 % de la antigua provincia del Sáhara Occidental. Para frenarles, Hassan II construyó entre 1982 y 1987 una serie de muros militares de defensa para asegurar las zonas que controla como propias del Sáhara, convirtiendo esta región en una de las más minadas del planeta.
Veamos un mapa de la situación del Sáhara Occidental:

En 1999 muere Hassan II y le sucede el actual rey de Marruecos, Mohamed VI
El hijo de Hassan II ha demostrado ser un perfecto alumno de su padre y de su abuelo en los manejos de la diplomacia bidireccional, la guerra híbrida, la desinformación y la propaganda.
Y a España le tiene tomada la medida, o algo más. Me explico:
En 2002 ocupa militarmente el islote del Perejil, en una clara provocación a España, que es respondida por España desalojando a los gendarmes marroquíes y volviendo al statu quo de la isla.
En 2007 los anteriores jefes de Estado de España, Juan Carlos I y Sofía, visitan Ceuta y Melilla y como consecuencia Marruecos retira su embajador de Madrid generando una crisis diplomática.
En 2010 Mohamed VI obliga a España a parar los vuelos de abastecimiento entre Melilla y el Peñón de Alhucemas.
En 2012 activistas marroquíes entran en el Peñón de Vélez de la Gomera e izaron la bandera marroquí hasta ser desalojados.
En 2012 activistas marroquíes acceden a la isla del Congreso, en las españolas Islas Chafarinas hasta ser desalojados.
En 2012 hay una invasión de inmigrantes en la isla de Tierra, perteneciente a las islas Alhucemas.
En 2018 Marruecos concede permisos de prospección petrolífera en aguas frente a Lanzarote y Fuerteventura implicando la zona de soberanía discutida.
En 2021 Marruecos concede la instalación de una piscifactoría a menos de 1 milla de las islas Chafarinas sin consentimiento español. España envió una nota de protesta.
- A través del programa espía Pegasus se detraen 2,57 GB del teléfono móvil del presidente español Pedro Sánchez, hecho reconocido por el gobierno español 1 año después, sospechándose que puede estar detrás del incidente precisamente Marruecos.
- Se produce la invasión de Ceuta por una cantidad entre 12.000 y 15.000 civiles quedando unos 1.200 menores cuyo reparto todavía hoy es un problema.
Todo esto curiosamente tras recibir España a un dirigente saharaui por motivos humanitarios.
- Marzo. El presidente español, Pedro Sánchez, envía, sin previa consulta al Parlamento español ni a nadie, una carta al rey de Marruecos cambiando la histórica postura de España sobre el Sáhara Occidental, que siempre había sido a favor de la autodeterminación, por la de la opción de autonomía propuesta por Marruecos. Como resultado Argelia rompió relaciones diplomáticas con España. La pregunta que se hace todo el mundo es ¿Que había en lo extraído con Pegasus?
2022 Abril. Marruecos concede autorizaciones de perforación en búsqueda de hidrocarburos en la línea fronteriza marítima no delimitada frente a Canarias
- España retoma relaciones diplomáticas y comerciales con Argelia
- España inicia la tramitación de la ley de ciudadanía española para los saharauis nacidos antes de 1977 y sus descendientes en primer grado.
2026 El resultado de los 2 puntos anteriores es la invasión de 72.000 personas en Ceuta negando el gobierno español ninguna implicación por parte de Marruecos y con una cantidad, indeterminada hoy en día, de personas deambulando por la ciudad española y haciendo imposible la vida allí.
EL EXPANSIONISMO DE MARRUECOS Y SU INFLUENCIA EN ESPAÑA
Cuando intenta referirse a las zonas dominadas política o espiritualmente en alguna ocasión por los diferentes poderes que hubo a lo largo de la historia en lo que hoy es Marruecos se convierte en ilusorio. Porque si España reclamara los territorios que alguna vez dominó o alguno de los territorios de las entidades políticas que hubo en su territorio debería reclamar casi el 15 % del planeta.
Y si vamos por el lado espiritual debemos recordar que antes de la llegada del Islam en el siglo VII, todo el Magreb era cristiano.
Además, si nos basamos en los almorávides o almohades, Marruecos debería ambicionar media España y medio Portugal actuales y si vamos al redondeo geográfico, las islas Canarias (cosa que los más extremistas hacen).
En cuanto a los hechos temporales no parece querer tener en cuenta que Ceuta lleva en manos cristianas con población eminentemente cristiana y europea nada menos que 611 años y Melilla 529 años
En cuanto a la determinación de las poblaciones ocurre lo mismo, Mauritania mantuvo la determinación de ser independiente y los saharauis también, hasta el punto de que el 80 % de ellos viven exiliados por no querer ser súbditos marroquíes.
Pero, como de costumbre, bajo las justificaciones históricas hay intereses mucho más importantes para la existencia de ambos países, Marruecos y España-
INTERÉS ECONÓMICO
España, haciendo dejación de sus derechos territoriales, aún no ha llegado a un acuerdo de delimitación de la Zona Económica Exclusiva y de plataforma continental con Marruecos en torno a Canarias.
En cambio Marruecos sí reivindica y hace uso propio de aguas que por la proximidad a Canarias están en discusión.
Es más, Marruecos reclama la zona económica exclusiva ampliada sobre las costas del Sáhara occidental, territorio que asume como propio. Incluso en la zona denominada como monte Tropic los posibles solapamientos afectan a una zona de gran interés estratégico y minero.
El monte Tropic es una montaña sumergida de gran valor económico dado que están confirmadas grandes reservas de telurio, mineral clave para la construcción de baterías y demás productos necesarios en la gestión de la energía solar
Además, el monte Tropic se sitúa en una zona de gran valor pesquero y estratégico en cuanto a las rutas atlánticas.
Y lo más curioso es que el monte Tropic corresponde a la zona de intereses económicos ligada a la zona económica exclusiva del Sáhara Occidental, anexión no avalada por una gran parte de la comunidad internacional, por la ONU ni por la OUA (organización para la unidad africana) de la que la República Árabe Saharaui Democrática es miembro de pleno derecho. Veamos un mapa del conflicto en torno a Canarias

La política de Marruecos es de hechos consumados ante la pasividad y, podemos decir, miedo por parte de España al enfado de su vecino.
Pero, como sabemos, las políticas de apaciguamiento no son efectivas en el ámbito de la geopolítica mundial y siempre tienen consecuencias aún perores que si se hubiera intervenido con antelación.
En 2018 Rabat adjudicó permisos de sondeos a la italiana ENI en aguas frente a Lanzarote y Fuerteventura.
En 2022 Marruecos impulsó nuevos planes de perforación cerca de la línea fronteriza marítima no delimitada.
En 2025 Rabat autorizó nuevas prospecciones y licencias de exploración por 8 años a empresas como Newmed Energy al sur de Canarias en aguas discutidas.
INTERÉS ESTRATÉGICO
España tampoco ha delimitado las aguas territoriales de Ceuta, Melilla ni de las Plazas de Soberanía menores causando 2 efectos:
Daño al interés estratégico de control del estrecho de Gibraltar, tan o más importante que el estrecho de Ormuz, para el comercio y la geopolítica mundiales.
Por otro lado tampoco se ha delimitado las aguas de las plazas de soberanía menores dejando en el limbo los derechos de acceso de España a su territorio nacional.
Vemos en el mapa cómo España podría tener un control total del estrecho de Gibraltar así como la importancia del mismo.

LA ESPAÑOLIDAD DE CEUTA Y MELILLA Y LAS PLAZAS DE SOBERANÍA MENORES
Los argumentos sobre la españolidad de las plazas de soberanía menores resulta indudable. Perejil está unido a Ceuta desde 1415, Peñón de Vélez de la Gomera unido a España desde 1564, las islas Alhucemas desde 1673 y las islas Chafarinas desde 1848, mientras que no se constata ninguna ocupación de Perejil y Chafarinas por los poderes norteafricanos y el Peñón de Vélez de la Gomera y las islas Alhucemas solo fueron usados por piratas.
Veamos un mapa de situación de estas plazas menores

Los casos de Ceuta y Melilla son todavía más espectaculares si cabe. Ceuta fue conquistada por los portugueses en 1415 de las manos de los benimerines, un poder norteafricano bereber que llegó hasta Argelia y Túnez, mientras que Melilla estaba abandonada en 1497 por sus habitantes bereberes rebeldes al régimen, también bereber, Watásida.
Sus habitantes han sido siempre desde entonces mayormente europeos, portugueses o españoles y nunca jamás han estado bajo el poder de las dinastías árabes precursoras y actuales del Marruecos moderno, esto es , los Saadíes y los Alauitas.
El número de años en que las 2 ciudades han formado parte de España está en el MEDIO MILENIO ¡!!!!
Y es que los años en que ambas ciudades han formado parte de España representan una cifra escandalosa.
Melilla ha sido española 529 años y Ceuta 446 años, pero si, en el caso de Ceuta, le sumamos los 165 años que estuvo en manos portuguesas, resulta que Ceuta ha formado parte de estados europeos cristianos nada menos que 611 años.
A años luz del tiempo que ambas ciudades han estado en manos de las dinastías bereberes (Almorávides, Almohades, Benimerines y Watasíes), que totalizan 328 años para Melilla y 327 años para Ceuta (incluyendo la dinastía Idrisí). Y esto sin tener en cuenta la gran cantidad de años que ambas ciudades estuvieron en manos de otros poderes no musulmanes, como romanos, fenicios, cartagineses, vándalos, bizantinos, visigodos o andalusíes, los cuales han tenido sus bases en la actual España, la cual con los mismos argumentos que Marruecos en cuanto a la historia puede mantener la posesión de ambas como parte integrantes de su territorio.
Por cierto, las dinastías árabes, Saadíes y Alauitas, precursoras del actual Marruecos, no han poseído ninguna de las 2 ciudades en ningún momento.
CONCLUSIÓN SOBRE EL EXPANSIONISMO DE MARRUECOS
Ceuta, Melilla y las plazas de soberanía menores ni son colonias ni lo han sido nunca. Tampoco son territorios ocupados. Desde hace medio milenio Ceuta y Melilla forman parte integrante de España a todos los efectos.
Cualquier persona que lea este documento trabajado sobre realidades que cualquiera puede contrastar simplemente leyendo fuentes no viciadas puede comprobar la realidad del mismo.
Marruecos mezcla todo tipo de argumentos para justificar sus actos expansionistas, argumentos como el redondeo geográfico, posesión por culturas alejadas de la realidad del Marruecos actual, percepción de vasallaje por razones religiosas o necesidades coyunturales de protección y, por supuesto, el victimismo, Cualquioer excusa sirve si lo unimos a campañas de desinformación y manipulación.
Pero no nos engañemos, Marruecos no es diferente a la mayoría de los países del mundo. Utiliza cualquier excusa que le lleve a adquirir más poder económico y político y lo pone en práctica con toda la determinación posible.
El verdadero problema que tiene España es su propio país, inmerso en disputas de poder entre políticos corruptos o sencillamente que quieren separarse de España. Con una dicotomía entre izquierdas y derechas que no hace más que crear un ambiente de guerra civilismo que lo único que provoca es que de lo que menos se ocupe el país es de sí mismo, de los problemas de su gente y, por supuesto, de sus intereses como estado soberano.
Visto desde fuera, desde Marruecos o desde donde sea, se ve un en España país que no es orgulloso de sí mismo, del que una parte de los habitantes directamente dicen que no son o no quieren ser españoles, y del que otra parte está dispuesto a pedir perdón por existir mientras como penitencia se quiere arreglar la vida del planeta dejando de lado los intereses propios de sus ciudadanos y eso se palpa desde fuera y, como consecuencia, se pierde el respeto a España.
Hasan II organizó la Marcha Verde contra el Sáhara Occidental en un momento de máxima debilidad y convulsión de España y le salió bien.
Y la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de Octubre de 2026 se enmarca en un periodo de debilidad y máxima convulsión de la política y la sociedad española, aquejada de problemas históricos como los enfrentamientos ideológicos entre su población y los nacionalismos extremistas e independentistas, a los cuales se añaden la corrupción de los políticos, la falta de respuestas ante los problemas sociales como el empleo, la sanidad, la educación, las comunicaciones o la vivienda, con un nivel impositivo exacerbado que no parece alcanzar para ayudar a los ciudadanos en desastres como los incendios, la agricultura, las danas, el volcán de la Palma, los grandes accidentes, las listas de espera sanitarias, los ataques de narcotraficantes a la Guardia Civil o la llegada impune de pateras con inmigrantes ilegales a todo el territorio nacional.
Todo ello con un salario medio nacional de 1.200 euros que no llega para nada, una subida de los precios de la vivienda y los alquileres totalmente enloquecida por culpa de las políticas de vivienda de los políticos de todas las ideologías,
Y una situación geopolítica internacional que no invita al optimismo la cual ya está teniendo efecto en una inflación desbocada con una subida general de todos los productos, no solo los energéticos.
Y además, tenemos la ciudad de Ceuta invadida por miles de personas ante lo cual no se da respuesta convirtiendo la vida de los 80.000 ciudadanos españoles ceutíes en un verdadero infierno del cual no saben cuándo van a salir.
Y puede volver a pasar en cualquier momento. En 2021 invadieron la ciudad entre 12 y 15.000 personas y no se hizo nada para blindar la frontera, como tampoco se ha hecho tras la nueva invasión de 2026.
La realidad es que la situación española, convulsa por todo lo dicho y en periodo electoral, parece asegurar un movimiento de Marruecos con la excusa de la visita de los Reyes de España y tengamos claro que una nueva entrada masiva en Ceuta o Melilla será un jaque al país y entonces ¿Cómo se va a frenar el expansionismo de Marruecos?
Y los reyes españoles visitarán Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de Octubre de 2026.
¿Quo vadis España?



