Ucrania 2025 y los Sudetes 1938 ¿la historia se repite?
Estamos en un mundo absolutamente convulso y que se acerca a pasos agigantados a un cambio radical en cuanto a su funcionamiento. Podemos observar cómo grandes potencias como Estados Unidos, Rusia y China son las que van a marcar el devenir de la historia de forma que, llámense como queramos, sus regímenes políticos tienen algo en común. La forma autocrática de gestionar el poder desde sus cabeceras.
Y Europa occidental se está quedando atrás. Desde la nueva dirección política de Estados Unidos se ve a los gobiernos europeos como un grupo de gobernantes que se estructuran como castas superiores que tienen mucha autocomplacencia y que se encuentran totalmente desvinculadas y alejadas de los intereses de sus ciudadanos. Y lo peor de todo es que no les falta razón.
La estructuración de los regímenes democráticos europeos en su intento de dar voz y voto a toda clase de minorías, la hiper regulación que, con la escusa de querer salvar el planeta en solitario, hace que no se puedan implementar políticas de ninguna clase de forma ágil y efectiva, como hemos podido ver por ejemplo con las protestas del sector de la agricultura y la absoluta desunión de sus miembros atenazados por unos mal entendidos intereses nacionales, hace y seguirá haciendo que Europa Occidental siga atascada en su falta de definición. Y todos sabemos que para poder ser influyente lo primero que hay que hacer es tener claro tanto lo que se es como hacia dónde se quiere ir.
Curiosamente lo que está pasando ahora mismo respecto a Ucrania, ya pasó en 1938 con la región de los Sudetes que formaba parte de la antigua Checoslovaquia. Salvando, por supuesto, las diferencias de regímenes entre entonces y ahora, la realidad fue la misma y con la misma excusa, y estuvo protagonizada por regímenes también autocráticos y con los estados europeos exactamente igual que ahora, comportándose con indefinición y sin personalidad. Y el resultado final fue la segunda guerra mundial.
No quiero parecer catastrofista, no lo soy por definición, pero la tremenda similitud entre lo que está ocurriendo en Ucrania en 2025 y lo que ocurrió en los Sudetes en 1938 me obliga a escribir este artículo a modo de toma de conciencia y haciéndome una pregunta obligada. ¿la historia se repite?
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Devenir histórico de los Sudetes
Tras la disolución del imperio austrohúngaro (producida a consecuencia de su derrota junto a Alemania y el Imperio Otomano en la primera guerra mundial), los habitantes del imperio austrohúngaro de lengua alemana decidieron autodeterminarse fundando la república de Austria Alemana y pedir su anexión con el resto de Alemania. Eso sí, solicitaron previamente la integración a su territorio de las restantes zonas de lengua alemana que había en el desaparecido imperio. Y se desarrollaron plebiscitos donde la población votó mayoritariamente por la integración en Austria Alemana y posteriormente en Alemania
Pero las potencias principales, Reino Unido y Francia, no estuvieron de acuerdo, dado que no querían ver una Alemania fuerte y unida por lo que mediante los tratados de Versalles (28-VI-1919) y Saint-Germain (28-X-1919) lo prohibieron obligando a los alemanes de los Sudetes a permanecer en Checoslovaquia y a los austriacos a formar un país propio (obligando a que se llamara Austria y no Austria Alemana) del cual todavía desgajaron la zona sur del Tirol para dársela a Italia (de la cual forma parte todavía hoy).
Característica típica de la raza humana en general y de las verdaderas potencias coloniales históricas, Reino Unido y Francia, en particular, la de cebarse con los vencidos y poner fronteras de forma aleatoria según sus pretendidos intereses cuyas nefastas consecuencias hemos sufrido en la historia y sufrimos hoy en día en todo el planeta.
Veamos un mapa de los Sudetes y recordemos la pretensión anexionista de las regiones ucranianas por Rusia


La cuestión de los Sudetes
Desde que se creó la república de Checoslovaquia se empezó a denominar como Sudetes (Sudetenland), a todos los territorios de etnia y cultura alemana que rodeaban los bordes exteriores de la región de Bohemia, en Checoslovaquia, como hemos visto en el mapa anterior.
El régimen alemán de Hitler, que no olvidemos que llegó al poder por las urnas, se anexionó Austria en Marzo de 1938 en lo que se denominó el Anshluss ( sin reacción por parte de Francia y Reino Unido) y seguidamente empezó a plantear que los Sudetes, en razón de su poblamiento germano, deberían pasar a ser parte de Alemania, aunque no debemos olvidar la importancia económica y estratégica que esta región tenía.
En 1933 se había creado el partido alemán de los Sudetes, el cual empezó a reclamar la adhesión de la región al Tercer Reich.
En las elecciones de Checoslovaquia de 1935 el partido alemán obtuvo en los Sudetes una amplia mayoría de alrededor del 80 % y pidió la formación de un estado federal que fue rechazado por el gobierno central checoslovaco, lo que provocó que en 1938 este partido pidiera libertad para profesar la ideología nazi ya que era la única que había asumido sus pretensiones.
Las potencias europeas (especialmente Francia, Reino Unido y la Unión Soviética) al igual que hoy en día, se mostraban muy nerviosas pero sin objetivos claros sobre lo que se debía hacer e intentando cada país salvaguardar lo que consideraba eran sus intereses nacionales.
La Unión Soviética estaba a favor de Checoslovaquia pero ante la falta de claridad de las potencias europeas principales, Reino Unido y Francia, decidió no intervenir ya que aunque incluso se lo planteó, países como Polonia o Rumanía no iban a dar derecho de paso a sus tropas dudando de sus intenciones. Es más, Polonia se aprovecharía de la delicada situación de Checoslovaquia para anexionarse el territorio checoslovaco de Teschen, atendiendo, una vez más, a su etnicidad, tras la ocupación alemana de los Sudetes. Raza humana en estado puro.
El Pacto de Munich 1938
Ante la situación creada y ante la fuerza y determinación exhibidas por el régimen de Hitler las potencias europeas dan por buenos sus planteamientos y el 29 de Septiembre de 1938 se firma el Pacto de Munich donde las potencias europeas dieron por buena la anexión alemana de los Sudetes. El gobierno checoslovaco no fue invitado a la cumbre, solo se le informó de los resultados y lo tuvo que aceptar ante la falta de apoyo de los países europeos.
Consecuencia de los pactos de Münich
La primera consecuencia fue la ruptura del derecho de intangibilidad de fronteras. Se dio por bueno el hecho de reclamar territorios de otros países o países enteros por la fuerza simplemente atendiendo a criterios étnicos, históricos o económicos.
En consecuencia se abrió la caja de pandora de todo tipo de reivindicaciones territoriales que se hicieron efectivas a lo largo y ancho no solo de Europa, sino del planeta.
Por poner algunos ejemplos, Hungría se alió con Alemania ocupando territorios que consideraban étnicamente suyos, como hemos visto en el mapa; Polonia, como hemos dicho, ocupó el territorio de Teschen de Checoslovaquia aprovechando la debilidad de ésta, Alemania ocupó en 1939 en calidad de «protectorado» los territorios checos de Bohemia y Moravia, mientras creaba un estado títere en Eslovaquia, una vez desgajados de ésta los territorios anexionados por Hungría mientras Italia ya había invadido en los años previos Abisinia (actual Etiopía).
Cuando Alemania y la Unión soviética pusieron sus ojos en Polonia y firmaron el famoso acuerdo Molotov-Ribbentrop en Agosto de 1939, todo se desencadenó.
Y el resultado final fue la segunda guerra mundial con ajustes territoriales, invasiones, limpiezas étnicas e intereses económicos a lo largo y ancho del planeta. Parece que no hemos aprendido absolutamente nada.
Consideraciones
Este no es un artículo para hablar de consideraciones políticas, ni de ideologías, ni de regímenes de ningún tipo. De hecho nada tienen que ver Trump o Putin con Hitler o Stalin. Curiosamente sí hay un parecido entre los gobiernos europeos de entonces y ahora, los cuales con la bandera de la palabra «democracia» siguen anclados en sus intereses, desuniones, indefiniciones y miedos que no hacen otra cosa que convertirlos en extremadamente débiles ante gobiernos de estilo autocrático. Pretendo de forma imparcial dar una consideración geopolítica de hechos protagonizados por la raza humana, da igual el país, ideología o sistema de gobierno.
Similitudes de los Sudetes con Ucrania
- El origen en ambos casos es un antiguo poblamiento de carácter étnico, en el caso de los Sudetes, de alemanes y en el caso de las zonas ocupadas de Ucrania, de rusos. Para ver la génesis de esto último me remito a mi artículo denominado «Ucrania y Rusia, la última frontera» cuyo link dejo aquí https://actualidadgeopolitica.es/ucrania-y-rusia-la-ultima-frontera/
- Antes de la anexión de los Sudetes, el régimen de Hitler se anexionó Austria, y el mundo calló. Antes de la invasión de Ucrania, Rusia se anexionó Crimea, y el mundo calló, incluida la propia Ucrania tras una débil resistencia.
- En el caso de los Sudetes y en el de Ucrania las democracias europeas se mostraron débiles, inconsistentes y nada fiables.
- El futuro y la anexión de los Sudetes se decidió en una reunión a la que no asistió el gobierno checoslovaco. Igual que la reunión entre Estados Unidos y Rusia para tratar la paz en Ucrania, donde no se ha invitado al gobierno ucraniano.
- La aceptación de la anexión de los Sudetes supuso la normalización de la anulación de la intangibilidad de fronteras, igual que va a pasar con Ucrania si finalmente se certifica la entrega de territorios a Rusia.
- El gobierno de lo que quedaba de la república checa (tras ser disuelta Checoslovaquia) se convirtió en un gobierno títere de Alemania, igual que previsiblemente pasará con una Ucrania despedazada y sin Zelenski a manos de Estados Unidos.
Ventajas para Estados Unidos y Rusia por el reparto de Ucrania
Antes de abordar la cuestión veamos un mapa de las riquezas de Ucrania

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El mapa dice mucho tanto de la zona que Rusia previsiblemente se anexionará como del resto de Ucrania que previsiblemente quedará a merced de los intereses de Estados Unidos.
Y no olvidemos que antes de estallar la guerra, Ucrania tenía estas características:
- Era el primer país de Europa en reservas de mineral de uranio
- Era el segundo de Europa y décimo del mundo en reservas de mineral de titanio
- 2º lugar del mundo en reservas de manganeso con el 12 % de las reservas mundiales
- 2ª reserva del mundo de mineral de hierro
- 2º de Europa en reservas de mercurio
- 3º en Europa con reservas de gas de esquisto (13º del mundo)
- 1º de Europa en tierra cultivable
- 3º del mundo en área de suelo negro (25 % del total mundial)
- 1º del mundo en exportaciones de girasol y aceite de girasol
- 2º del mundo en producción de cebada y 4º en exportaciones
- 3º del mundo en producción de maíz y 4º en exportaciones
- 4º del mundo en producción de patata
- 5º del mundo en producción de centeno
- 5º del mundo en producción de abejas
- 8º del mundo en exportaciones de trigo
- 9º del mundo en producción de huevos de gallina
- Puede satisfacer las necesidades alimenticias de 600 millones de personas
- 4º sistema de gasoductos de gas natural en Europa
- 3º del Europa y 8º del mundo en capacidad instalada de centrales nucleares
- 3º de Europa y 11º del mundo en longitud de red ferroviaria
- 3º mayor exportador de hierro del mundo
- 4º del mundo en exportar turbinas de centrales nucleares
- 4º del mundo en fabricación de lanzacohetes
- 4º del mundo en exportaciones de arcilla
- 4º del mundo en exportaciones de titanio
- 8º del mundo en exportación de minerales concentrados
- 9º del mundo en exportación de armas
- 10º mayor productor de acero del mundo
- situación estratégica en el Mar Negro.
Para Rusia la ventaja es obvia. Estratégicamente controla Crimea y Sebastopol, sede de la flota rusa del mar Negro, además de poseer completamente el mar de Azov. Y los territorios son altamente interesantes en reservas minerales. Y, por supuesto, la victoria y el acuerdo con Estados Unidos saca a Rusia del aislamiento internacional toda vez que ya lidera el grupo de los países denominados BRICS en toda su extensión, además de todos los territorios de la antigua Unión soviética a excepción de las repúblicas bálticas.
Para Estados Unidos es un respaldo a la política de Trump, con gran dosis de personalismo, y que en el caso de Ucrania convierte su política exterior en interior toda vez que es obvio que la reconstrucción de Ucrania va a ser liderada por las empresas estadounidenses con mucho beneficio y costes bajos a tenor de la devolución que tiene que hacer Ucrania de los préstamos realizados por Estados Unidos durante la guerra.
¿Hacia un nuevo orden mundial?
Sin duda nos avocamos a un nuevo orden mundial. Las viejas democracias europeas se han mostrado como siempre, desunidas, vacilantes y con poca definición, ahogadas en sus propios principios, que el resto del planeta no parece compartir.
La Unión Europea se muestra desunida con países que tienen gobiernos prorrusos como Hungría y Eslovaquia y muchísimos problemas de gobernabilidad atascados en discursos ideológicos, concesiones a minorías y una hiper regulación rampante que en nada ayuda al desarrollo de sus ciudadanos lo cual favorece la aparición de extremismos de todo tipo, y con políticas de salvación del planeta que nadie más comparte mientras hay una verdadera casta de políticos anclados en sus intereses y con poca o ninguna conexión con los intereses de sus ciudadanos. El resultado es el ninguneo a que está siendo sometida en la crisis de Ucrania.
Todo ello mientras el planeta pasa a ser dominado por gobiernos de talante autocrático, ya sea de democracias presidencialistas o dictaduras de todo tipo, que tienen en común la facilidad e inmediatez en la toma de decisiones. Sin duda no es la mejor opción pero es la que está triunfando.
En cualquier caso y como hemos podido observar, la raza humana, toda, es depredadora, territorialista y su objetivo máximo es el poder y el dinero. Y su deporte preferido, la guerra.
Y esto hace que la historia se repita una y otra vez como hemos podido comprobar en este artículo.
La geopolítica nos afecta a todos. Nos guste o no.
«Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.»
George Santayana
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«Os dieron a elegir entre el deshonor o la guerra. Elegisteis el deshonor y ahora tendréis la guerra.»
Winston Churchill dirigido a Neville Chamberlain
«Siempre parece imposible hasta que se hace»
Nelson Mandela




