Groenlandia pide ayuda ¿a quién?
Cuando vemos reportajes en televisión sobre la sabana africana y observamos el ataque de una banda de leones a una manada de gacelas podemos percibir el miedo, yo diría pánico, que debe tener la gacela escogida para ser matada y devorada. Una fuerza inmensa aplicada sobre una presa débil a la cual de nada le sirve pedir ayuda.
De la misma forma conocemos casos todos los días de actos terribles y condenables que algunos padres son capaces de ejercer sobre sus hijos. Aquí el caso es más terrible todavía dado que se trata de personas y dado que quien ataca con toda su furia a un ser indefenso es precisamente quien por afinidad y relación, debería defender a la víctima y no atacarla.
Podemos imaginar el caso de Groenlandia un territorio de escasísima población (59.000 habitantes) colocado en el punto de mira de Estados Unidos, el país más poderoso del planeta.
Y es que resulta que la relación entre Estados Unidos y Groenlandia no es nueva. Los intereses estratégicos de Estados Unidos siempre han estado presentes en Groenlandia por múltiples motivos que veremos en este artículo hasta que ahora, con un presidente del carácter de Trump al frente, todos estos motivos han aflorado con más fuerza que nunca reclamando la posesión de Groenlandia de una forma vehemente. Y es que la historia marca la geopolítica no solo de tiempos anteriores sino de los actuales.
Y Groenlandia pide ayuda y la pregunta es ¿a quien?
Pero ¿Qué es Groenlandia ?
Se trata de una isla situada en América del Norte en torno a la muy estratégica zona del Ártico. Veamos un mapa esquemático:

Aunque se considera parte del continente americano, la realidad es que está situada de forma equidistante entre Europa (considerando Islandia) y América y además forma parte del Reino de Dinamarca.
Los tres territorios constituyentes del Reino de Dinamarca son la Propia Dinamarca europea, las islas Feroe y la isla de Groenlandia.

Algo de historia
Hay vestigios arqueológicos de asentamientos humanos desde el año 2500 a.c. y se cree que los actuales esquimales penetraron en Groenlandia en torno a finales del siglo X (cultura de Thule)
En 985 el islandés Erik el Rojo descubrió y colonizó Groenlandia con vikingos procedentes de Islandia y Noruega fundando varias colonias que albergaron a una población cifrada entre 3.000 y 8.000 personas. Se sometieron al dominio noruego en 1261 el cual en 1380 entró en unión personal con Dinamarca. Estos asentamientos desaparecieron a fines del XV sin que se sepa muy bien el motivo, aunque tuvo mucho que ver el cambio climático y la presión de los esquimales (inuit).
Tras la desaparición de las colonias vikingas, fue en 1721 cuando el misionero danés-noruego Hans Egede inició de nuevo la colonización europea, centrando el principal asentamiento en la actual Godthab ( significa buena esperanza), hoy también denominada Nuuk en lengua inuit.
Cuando en 1814 se disolvió la unión entre Noruega y Dinamarca, las antiguas colonias noruegas quedaron en manos de Dinamarca, entre ellas Groenlandia.
Entrada en escena de Estados Unidos
En el transcurso de la segunda guerra mundial Dinamarca fue invadida y ocupada en 1940 por el régimen nazi de Hitler.
Y el período de ocupación americana hizo que la sociedad groenlandesa se abriera al mundo y reclamó el desarrollo como estado moderno siguiendo los patrones de Dinamarca.
En 1951 Estados Unidos y Dinamarca renovaron el pacto defensivo que había sido firmado en 1941 a raíz de la invasión nazi de Dinamarca, aceptando esta última que Estados Unidos retomara el control de la base militar de Thule, situada en el Noroeste de Groenlandia.
Las inquietudes de la sociedad groenlandesa ya eran imparables y Dinamarca debía mover ficha para acabar con el estatus colonial de la isla.
Pero la política danesa sobre Groenlandia fue, como de costumbre en la raza humana en general, la de intentar asimilarla a la cultura danesa y aunque sí se consiguió la sedentarización de la mayor parte de la población, en todos los demás aspectos solamente consiguió la reafirmación cultural de los inuit que iniciaron un camino de distanciamiento sobre la Dinamarca europea.
Y el daño ya estaba hecho. En 1972 el 90 % de la población groenlandesa estuvo en contra de la entrada de Groenlandia en la Unión Europea, hecho ignorado por Dinamarca, que entró con todos sus territorios en la misma.
En este aspecto primó la política y normativa danesa acerca de que las materias primas del subsuelo pertenecen al Estado.
Hacia la autonomía
De esta forma, la demanda de autonomía por parte de Groenlandia se hizo imparable y Dinamarca no tuvo más remedio que acceder.
El autogobierno de Groenlandia incluía la creación de una Asamblea y aunque el subsuelo oficialmente seguía perteneciendo al estado danés, se creaba una comisión conjunta para gestionar los recursos naturales y ambas partes se constituían como socios a partes iguales en todo lo relacionado con los recursos energéticos.
Se instituían como lenguas oficiales tanto el danés como el groenlandés.
La salida de Groenlandia de la Unión Europea
En un referéndum celebrado en 1982 un 55 % de los votantes lo hicieron en favor de que Groenlandia saliese de la Unión Europea
Importancia estratégica, económica y natural de Groenlandia
Groenlandia es una ventana al Ártico, y el Océano Glacial Ártico es de suma importancia dadas las reclamaciones de los países ribereños de los recursos del mismo. De hecho, Estados Unidos (a través de Alaska) y Rusia mantienen un contencioso sobre el mismo. Y si los hielos llegan a derretirse lo suficiente, este océano se convertirá en una ruta esencial para el comercio internacional al acortarse los tiempos de transporte.
Y obviamente la posesión de Groenlandia le daría a Estados Unidos el control de mayor porción de mar y plataforma en el Ártico y la posibilidad de realizar nuevas reivindicaciones al respecto.
Además, Estados Unidos ya controla la base aérea de Thule, (hoy denominado aeropuerto de Pituffik) en el noroeste de Groenlandia y desde este punto controla el tráfico aéreo polar.
Por otra parte, en el subsuelo hay opciones para la explotación de uranio y titanio, muy codiciados hoy en día y, por supuesto, de petróleo.
Y, por supuesto, la posición de Groenlandia en el Ártico, su escasísima población y la conservación de la naturaleza le otorgan un gran interés en cuanto a la observación de climas extremos y los efectos del cambio climático.
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La ampliación de la autonomía
La falta de empatía entre partes llevó a las élites de Groenlandia a buscar una mayor autonomía que prácticamente se acerca a la independencia.
El nuevo autogobierno de Groenlandia incluye diversos asuntos importantes:
- control de los asuntos judiciales
- policía propia
- control total de los recursos naturales
- control total de los recursos petrolíferos
- posibilidad de acceder al derecho de autodeterminación
- el groenlandés es reconocido como pueblo independiente
- el idioma groenlandés se convierte en única lengua oficial.
De esta forma, Dinamarca solo controla la defensa y las relaciones exteriores mientras la monarquía danesa sigue siendo la jefatura del Estado en Groenlandia, lo cual deja a Groenlandia más como un estado asociado casi independiente que como un territorio integrante de Dinamarca a efectos reales.
Conclusiones geopolíticas
Si Dinamarca se hubiese comportado de forma empática e integradora, más que absorbedora, independientemente de que Groenlandia pudiera tener autonomía, la imagen de Dinamarca sería la de un Estado unido, fuerte y, obviamente, grande y la visión desde fuera sería la de soliviantar la integridad territorial de un país más que la de quedarse con un territorio que prácticamente ya está separado.
Sin embargo la resistencia de los groenlandeses a la culturización danesa ha llevado a Groenlandia a una situación de cuasi independencia ya que aunque Dinamarca ostente las relaciones exteriores y la defensa, de nada sirve, ya que Groenlandia tiene reconocido el derecho de autodeterminación en cualquier momento.
Por su parte, Groenlandia se ha dejado llevar por un nacionalismo excesivo e innecesario ya que sin duda, y como están pudiendo sufrir ahora mismo, interesa estar integrados en un Estado lo más fuerte posible para aprovechar sinergias de todo tipo y evitar abusos de otros países más grandes. Y a fin de cuentas la historia ampara la consolidación de ese gran estado danés siempre que se respeten los derechos y características culturales de todos.
Nunca dejaré de expresar lo nocivos que son los nacionalismos excluyentes que buscan fragmentar estados históricos para consolidar pequeños países controlados por élites interesadas pero que generan países débiles que quedan a merced de los grandes. Dejo mi enlace al artículo: «nacionalismos, el cáncer de Europa» https://actualidadgeopolitica.es/nacionalismos-el-cancer-de-europa
Por su parte, Donald Trump está aprovechando el hecho de estar al frente de un país muy potente, si no el que más, para intentar conseguir de forma vehemente lo que él entiende que interesa a su país.
Y Groenlandia se siente como esa cría de gacela a la que atacan los leones y no puede hacer nada, absolutamente nada, para defenderse. Lo que ocurre con Groenlandia es que quien la ataca es quien debería defenderla por sistema de vida.
La geopolítica nos afecta a todos.
«Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad»
película Gladiator
«Por la razón o la fuerza»
Escudo nacional de Chile
«Creo que hay una posibilidad de que podamos hacerlo sin fuerza militar»
Donald Trump, refiriéndose a Groenlandia




