WAGNER, mercenarios del siglo XXI
La geopolítica tiene muchas caras que deben ser conocidas por todos, porque todas ellas nos acabarán afectando a todos nosotros. Una de esas caras es la existencia de mercenarios, esto es, soldados a sueldo, que aunque no lo podamos creer, puede llegar a desestabilizar el planeta.
La existencia de mercenarios en la historia de la humanidad es casi tan antigua como la humanidad misma. Su existencia está atestiguada desde los mismos inicios de las primeras civilizaciones y siempre ha sido un elemento decisivo y desestabilizador en una de las actividades preferidas de la raza humana: la guerra.
Dicho esto queda claro que la Carta de derechos humanos de las naciones unidas queda minimizada cuando se trata de obtener más riquezas y más poder y ese es precisamente el principal trasfondo de la geopolítica y lo que hace que la misma cada día esté más de moda dado que es ahora cuando, en un mundo tan interconectado e intercomunicado como el actual resulta más evidente cuales son los motores de tracción de todas las políticas estatales y cómo nos afectan o nos pueden afectar a todos.
Llegados a este punto debemos hablar del Grupo Wagner, grupo paramilitar privado que actualmente está en el candelero después de que su líder Yevgheni Prigozhin tomara la ciudad rusa de Rostov del Don y avanzara 800 km en dirección a Moscú provocando un cisma en los entresijos del gobierno ruso y poniendo a Putin contra las cuerdas.
Se trata de una Organización paramilitar rusa que ni siquiera está registrada como empresa comercial ( como por ejemplo sí lo están las organizaciones estadounidenses de este tipo) y que funcionaba hasta ahora como una mano ejecutora de los intereses del Kremlin
La realidad es que el estado ruso ha utilizado al grupo Wagner como punta de lanza de entrada en la geopolítica de muchos países africanos habiendo firmado contratos de seguridad con al menos 11 países africanos donde obtiene a cambio el acceso a la explotación de sus recursos naturales. De esta forma Rusia ha podido acceder y cambiar la geopolítica de muchos países africanos donde, sin ánimo de ser exhaustivo, han tenido acceso a las minas de oro de Sudán siendo determinantes en la última revuelta civil estallada en el país, sostienen al presidente de la República Centroafricana ante las milicias insurgentes que pretenden derrocarle, o en Libia apoya al ejército nacional libio de Jalifa Haftar frente al bando opositor, o finalmente en Mozambique apoyando al gobierno contra los insurrectos islamistas del norte del país.
También ha sido determinante en el sostenimiento del régimen de Bashar al Assad en la guerra civil siria o en el apoyo de regímenes anti USA en América latina como son Venezuela, Cuba o Nicaragua.
Como se puede ver el grupo Wagner ha sido determinante en la entrada de Rusia en los intereses geopolíticos africanos desbancando la influencia de la mismísima Francia. De hecho Rusia, como tal, tiene firmados convenios con más de 15 estados africanos y es determinante en el desarrollo de la energía nuclear en Egipto, Sudán, Sudáfrica, República Democrática del Congo y Nigeria. Y en ésta última, antigua colonia británica, entrena a las fuerzas armadas.
Además tiene acceso al platino de Zimbabwe, al uranio de Namibia y presencia y acuerdos en Argelia, Madagascar, Eritrea (donde proyecta la construcción de una base), Argelia, Guinea Ecuatorial, Sudán del Sur, Botswana, Camerún o Tanzania.
Y en Burundi y República Democrática del Congo opera otra empresa paramilitar rusa, Patrol.
Sin duda Rusia tanto por sí misma como a través del grupo Wagner ha entrado con fuerza en el control de la influencia sobre el continente africano donde se encuentra con competidores como China, Estados Unidos y Europa.
El uso del grupo Wagner en escenarios especialmente conflictivos facilita la entrada de la influencia rusa sin el desgaste en todos los sentidos que produciría una intervención rusa directa como tal.
Y Ucrania?
En Ucrania la presencia del grupo Wagner se ha revelado fundamental ante las acometidas del ejército ucraniano cada vez más motivado y mejor armado. De hecho ante el flojo rendimiento del ejército ruso se decidió potenciar el grupo Wagner engrosando sus efectivos en cifras que algunos analistas evalúan incluso hasta en 50.000 efectivos siendo primordiales en la respuesta efectiva rusa en el frente ucraniano, teniendo en cuenta que además esto evitaría nuevas levas de reclutas, tan impopulares en la sociedad rusa.
Tal demostración de fuerza solo podía llevar a disputas de poder y a un hecho como el que hemos podido observar: Prigozhin desafiando al mismísimo Putin, avanzando militarmente por el corazón de Rusia, mientras el ejército ucraniano contraataca y hay batallones de rusos proucranianos invadiendo Rusia desde el Norte de Ucrania.
Y como hemos visto, probablemente en el Kremlin había partidarios de Prigozhin, y a éste último se le consiente exiliarse en Bielorrusia, entre otras cosas porque Rusia no puede permitirse perder la influencia que este grupo le facilita en Africa, América Latina y Siria.
No sabemos lo que va a pasar pero podemos posicionarnos en absolutamente cualquier escenario que sin duda tendrá consecuencias a escala mundial en todos los aspectos, incluido el económico.
La geopolítica nos afecta a todos.
Pudieron elegir entre el deshonor o la guerra, eligieron el deshonor, y además tendrán la guerra.
Winston Churchill
Sé el cambio que quieres ver en el mundo
Mahatma Gandhi




