TAIWAN, UN PAIS IMPOSIBLE
Hemos visto a Donald Trump iniciando una guerra comercial mundial esgrimiendo los aranceles comerciales como arma. Pero parece ser una guerra de ida y vuelta ya que se está volviendo complicado por parte de Estados Unidos aplicarlos por la sencilla razón de que vivimos en un mundo interconectado.
Los aranceles sobre China son de difícil aplicación a tenor de las exportaciones tecnológicas chinas a Estados Unidos, que de ser impedidas o encarecidas, podrían hacer que muchos productos que se fabrican en Estados Unidos quedaran paralizados en cuanto a su producción, debido a la indisponibilidad de piezas, o sencillamente encarecidos de forma extrema debido a la aplicación de estos aranceles.
Con la invasión rusa de Ucrania parece que la línea dura se ha apoderado de todos los países del mundo hasta el punto de que conflictos que se encontraban enquistados, larvados e incluso olvidados vuelven a la palestra y no consiguen más que enrarecer aún más las relaciones internacionales y dar una sensación de inseguridad a nivel planetario.
¿Que pasaría en el mundo si China decide atacar y anexionarse Taiwán ?
Hay un manojo de países en nuestro planeta que por circunstancias tienen muy poco apoyo internacional como Estados, en algún caso ninguno, pero que se mantienen con un autogobierno independiente contra viento y marea, siendo algún caso de gran éxito y aún así podrían conformar un grupo de países imposibles. Hoy voy a hablar del más exitoso de todos ellos, Taiwán, un país imposible.
Taiwán es una isla situada en la cadena de islas situadas frente a la costa china y que en línea y de norte a sur serían, Japón, Taiwán y Filipinas. Su población aborigen inicial eran personas de la familia de lenguas malayo-polinésica, pero que fueron absolutamente superadas por migraciones de chinos desde los siglos XVI – XVII, por lo que étnicamente se convirtió en una isla china.
Veamos la situación de Taiwán en un mapa

Tras la guerra chino-japonesa de 1895, el imperio chino la cede a Japón que ya no la perdería hasta su derrota en la segunda guerra mundial en 1945 cuando pasó de nuevo a manos chinas.
En 1945, a raíz de la guerra civil china y ante el imparable avance de las fuerzas comunistas de Mao Ze Dong, el hasta entonces presidente chino Chiang Kai Chek, al frente del Partido Nacionalista chino Kuomingtan, se retira a esta isla con sus seguidores al objeto de reagruparse y volver a conquistar china continental de manos comunistas, Nunca lo logró.
Y así nació esta especificidad de nuestro planeta. una china continental dominada por el partido comunista y una china insular dominada por el partido nacionalista Kuomingtan. Y así nacieron 2 estados, la República Popular china en el continente y la República de China en Taiwán, ambas reclamando ser las representantes de toda China.
La república popular China fue admitida en razón de su pujanza política y, sobre todo, económica tras acuerdos con Estados Unidos de la mano de Nixon y Kissinger, pero Taiwan supo crear una economía de mercado muy desarrollada que le ha llevado a ser una de las mayores 25 economías del mundo en cuanto a PNB y una de las 20 mayores en cuanto a comercio exterior. Además como aliado de Estados Unidos forma parte del cordón de contención de China de los Estados Unidos en Asia, formado por Japón, Corea del Sur, Taiwán, Filipinas y Singapur. Y en 1991 se convirtió en democracia al estilo occidental siendo ejemplo para muchos países asiáticos, junto al respecto a los derechos humanos y al derecho internacional.
Políticamente hablando, la República popular China no ha renunciado nunca a la reunificación con Taiwán y nunca renunciará, habiendo usado políticas con discursos más agresivos con Mao Ze Dong y mas conciliadores con Deng Xiao Ping pero dejando claro que nunca admitirá un Taiwán oficialmente independiente.
Por su parte, en Taiwan, el partido dominante, el Kuomingtan, tras admitir que nunca reunificaría China bajo su mando llegó a tener veleidades de reunificación con la China comunista mediante pactos, lo cual fue ampliamente contestado sobre todo por la juventud de Taiwán.
Esto hace que la población joven de Taiwán empiece a ver su territorio como una especificidad histórica y tenga veleidades independentistas no queriendo reunificarse con la república popular al menos mientras sea comunista y viendo como una opción la declaración de independencia, la denominada taider.
Ya en 1999 en Taiwan, Lee Teng Hui propuso la «teoría de los 2 estados» en contraposición a la teoría de la república popular China de «un país, 2 sistemas» que tan mala aplicación ha tenido en Hong Kong. Pero la teoría de los 2 estados tuvo mala aceptación incluso en sectores añejos del Kuomingtan, que tampoco renunciaba a la reunificación.
Se funda el Partido demócrata progresista con iniciales ideas claramente independentistas y gana las elecciones en 2016 con Tsai Ingwen al frente.
Pero la república popular china cada vez que cree que Taiwán puede declarar la independencia adopta un tono claramente belicista para evitarlo aunque lo único que provoca es mayor atracción en la juventud por el ideario independentista.
Por su parte el gran aliado de Taiwán, Estados Unidos, si bien deja claro su apoyo a la isla, tampoco asegura una respuesta militar en caso de ataque chino , con la intención de evitar que un ataque de testosterona de los gobernantes taiwaneses les anime a declarar la independencia y se declare una guerra que, a priori, nadie desea.
Y ahora, con Donald Trump al frente de Estados Unidos es una incógnita su postura ante la situación de Taiwán, toda vez que pretendió también aplicar aranceles a esta isla, aun sabiendo la importancia de los semiconductores de los cuales la isla es un productor masivo.
La «independencia natural» es sin duda un concepto peligroso que puede animar a la gran cantidad de movimientos separatistas en el mundo a aspirar a situaciones similares en las que no hay un reconocimiento político pleno pero sí económico, cultural o comercial ( los grandes clientes de Taiwan son China, Japón, Estados Unidos, Unión europea, Hong Kong y Sudeste asiático), teniendo Taiwan en la propia china varios centenares de miles de hombres de negocios hasta el punto de que Joe Biden ha solicitado la restricción, a cambio del apoyo de Estados Unidos, de las exportaciones de Taiwán a China de semiconductores, y, mientras tanto, Taiwán solo es reconocido por 14 Estados del planeta (con los que a su vez la república popular China no tiene relaciones diplomáticas), muchos de ellos en razón de las partidas económicas que Taiwán les aporta, si bien las oficinas comerciales, económicas o culturales hacen de facto de embajadas.
Además el concepto de «independencia natural» es un concepto peligroso que alienta los nacionalismos de todo tipo, de los cuales Europa está plagada. Al respecto dejo enlace a mi artículo «Nacionalismos, el cáncer de Europa» https://actualidadgeopolitica.es/nacionalismos-el-cancer-de-europa/
En 2022 la Presidenta de la Cámara de representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, con su visita a Taiwán provocó maniobras militares chinas con fuego real.
Con Rusia invadiendo Ucrania y poniendo patas arriba el principio planetario de intangibilidad de fronteras y con el concepto de «independencia natural» al que hoy en día podemos decir que se acogen una decena de territorios, solo me resta decir que estamos entrando en una dinámica belicista y de rearme a lo largo del planeta, dinámica que puede dar en la línea de flotación de la estabilidad no solo política, sino también económica y comercial, de un mundo como el nuestro, totalmente interconectado.
Y la tendencia a la autarquía del gobierno Trump, solo hará que las empresas nacionales dejen de ser eficientes ante la falta de competencia exterior, lo cual tendrá un importante negativo en el crecimiento de la economía.
Mientras Taiwán seguirá intentando sobrevivir aunque sabe que es un país imposible.
«Nadie puede detener la reunificación de China»
Xi Jinping
«El regalo más hermoso que puede dar a los demás es su actitud positiva»
Jacqueline Camacho-Ruiz
«Las buenas acciones nos dan fortaleza a nosotros mismos e inspiran buenas acciones en los demás»
Platón




