¿Qué es España?

Probablemente este es el artículo más trascendental de todos los que he escrito, porque responder a la pregunta ¿Qué es España? es una cuestión muy complicada. Es posible que España sea uno de los países del planeta con la geopolítica más enrevesada, sino el que más, ya que se trata de un concepto que voy a tratar de explicar.

Soy consciente de que vivo en un país con el que muchos de sus habitantes no se sienten identificados bien por ser nacionalistas periféricos o bien porque hacer gala de ser español parece ligado a una determinada ideología cuando en ningún país de este planeta ocurre esta tesitura.

Yo pretendo escribir artículos que en pocos minutos de lectura ayuden a dar luz sobre temáticas de geopolítica y por tanto todo lo que voy a escribir se puede contrastar de la manera que el 90 % de los habitantes del planeta no hace: leyendo y documentándose.

Así que me gustaría que ninguno de mis lectores tomara ninguno de los hechos contrastables que voy a narrar como una posición moral y ni mucho menos ideológica. En la vida, en todos los aspectos, con decir la verdad debería de bastar pero el problema es que casi nunca se dice la verdad y nadie contrasta lo que otros dicen.

Y resulta muy importante la historia porque se relaciona con la geopolítica de forma directa. La historia está condenada a repetirse y tiene una repercusión eterna en la geopolítica, la cual siempre ha determinado y, como vemos en estos tiempos actuales, sigue determinando todo lo que nos pasa.

Obviamente al final del artículo sacaré una conclusión para responder a la pregunta ¿Qué es España? pero ni siquiera va a ser un juicio subjetivo. La respuesta, a la vista de la contundente realidad, la obtiene cualquier persona con cierta formación en su cabeza y siempre que no se deje dominar por otros intereses de cualquier índole.

El Imperio romano

Sí, para empezar a entender qué es España debemos entender lo que fue el Imperio Romano. Roma en sus inicios no era más que una minúscula ciudad de la región del Lacio, hoy enclavada en la actual Italia. Sus habitantes tenían una lengua propia, el latín, pero su región era tan pequeña y sus habitantes tan pocos que resultaba una etnia muy minoritaria en número, poderío y adelanto cultural frente a otros pueblos como los etruscos, los samnitas o los galos.

Esta afirmación no va a resultar baladí porque los troyanos eran herederos de las ricas culturas del Oriente próximo, los griegos la cuna de occidente por sus costumbres y los etruscos eran un pueblo muy avanzado cultural política y militarmente.

Probablemente esto hizo que los habitantes de la minúscula Roma recién nacida tuvieran, a diferencia de los demás habitantes de la región del Lazio, una visión cosmopolita de los que debería ser un Estado, y eso es exactamente lo que pusieron en práctica

Los romanos comenzaron a expandirse primero con las armas pero luego con la convicción. Y esa convicción nacía, en los territorios conquistados, en el esfuerzo romano por establecer una cultura y una forma de vida que mejorara las condiciones de todas las personas ancladas en su territorio. Y amalgamando las ventajas de los pueblos conquistados en cuanto a cultura y estilo de vida, como griegos, etruscos o egipcios, crearon una suerte de forma de vida común adornada con leyes, cultura, escritura, urbanismo, mejoras agrícolas, filosofía, arquitectura y forma de vida en general con una lengua, el latín, que primero fue lengua franca y que después fue adoptada por una mayoría de los habitantes del Imperio.

Y el motivo de la aculturación de los pueblos sometidos no era otro que el hecho de que la cultura romana ofrecía unas mejoras de vida no vistas hasta entonces y hemos de tener en cuenta que lo que siempre ha querido la raza humana no es más que prosperar y poder ver crecer a sus hijos sabiendo que vivirán mejor.

Y los romanos no tenían a los pueblos conquistados atados a una estaca mientras les destrozaban el territorio. Antes bien, lo urbanizaban, le aplicaban todas las mejoras que ellos tenían y daban la opción a sus habitantes de ser ciudadanos romanos.

El nacionalismo étnico minoritario

Un apunte geopolítico.: si los romanos se hubieran contentado con establecer un estado con únicamente las ciudades que hablaban latín habrían tenido un pequeño país de 5.000 km2 y 50.000 habitantes gobernado por pequeñas élites caciquiles y que se habría perdido en las brumas de la historia sin ningún avance significativo en nada. Eso extrapolado a los tiempos actuales nos lleva a los nacionalismos étnicos que asolan Europa en general y España en particular y que no son más que una rémora para el avance del mundo occidental, al menos en Europa.

Al respecto dejo el enlace a mi artículo : «Los nacionalismos. el cáncer de Europa»

Nacionalismos. El cáncer de Europa
Para la correcta visualización, debe aceptar las cookies.

Hispania Romana

La península ibérica se dividía en muchas tribus encuadradas en 4 grupos culturales básicos, a saber, celtas, iberos, celtíberos y vascones. Roma entró en la península ibérica a raíz de sus guerras con la ciudad de Cartago situada en la actual Túnez y, después de 200 años, consiguió conquistar la totalidad de ella

Y lo curioso es que los habitantes de la península que en muchas zonas habían ofrecido gran resistencia, se romanizaron de una manera asombrosa y vertiginosa hasta el punto de que sus habitantes se sentían «romanos de Hispania»

Conclusión sobre el Imperio Romano

En resumen, el Imperio Romano, a diferencia de los habituales imperios que se dedicaban a dominar militarmente territorios y cobrar impuestos y que en todo caso creaban pequeñas zonas culturales propias en sitios concretos, fue el primer intento serio de crear un gran Estado que acogiera y diera una mejor calidad de vida común a todos sus ciudadanos. En el año 212 el emperador Caracalla concedió la ciudadanía romana a todos los habitantes del Imperio. Y este Imperio no solo proponía su sistema propio de vida y cultura sino que adoptaba desde los inicios de la ciudad de Roma características culturales de los diversos pueblos que absorbía, como la religión mitraica venida de Persia o la religión cristiana llegada de Judea y que llegó a ser la religión oficial del Imperio.

Y daba igual la lengua de sus habitantes o su procedencia. Aunque en Hispania se impuso el latín por doquier no fue así en el resto del Imperio donde se siguieron hablando lenguas celtas, germánicas, fenicio, griego, persa, egipcio o judío por nombrar solo algunas.

Y vamos a quedarnos con todos estos datos porque tienen mucho que ver en lo que va a ser el concepto de lo que es España.

Sobre el estado-nación y la nación-estado

Y todo esto me lleva a la disquisición geopolítica entre estado-nación y nación-estado.

No hay naciones-estado en el mundo. No es más que un invento romántico del siglo XIX en el marco de una Europa devastada por guerras y con problemas económicos. No hay territorios donde «están todos los que son y son todos los que están, hablando una misma lengua y con una identidad uniforme. Ta vez podamos considerar así a Islandia en Europa y Nauru en el Pacifico, y fin de la lista.

Todos los estados y territorios del mundo se han conformado por la historia y no tienen esa pretendida y, vamos a llamarle romántica, uniformidad étnica.

Pero, dentro de los Estados del mundo, España fue el único en la historia que propuso algo distinto y a lo largo del artículo veremos porqué.

No pretendo aburrir a mis lectores con datos históricos exhaustivos, pero sí voy a dar conceptos históricos porque son la clave para saber de donde venimos quienes somos y hacia donde queremos ir.

Evolución de España hasta la creación de la misma por los Reyes Católicos

Cuando el imperio romano cae hacia los años 400, Europa se ve invadida por pueblos de origen predominantemente germánico. Y en Hispania dominaron los visigodos. Curiosamente y casi seguro el más culto de todos los pueblos germánicos. Ellos unificaron la península en un solo estado independiente y finalmente la acabaron dotando de uniformidad con unidad política, unidad religiosa (catolicismo), unidad cultural ( herencia hispanorromana y germánica) y unidad jurídica .Fueron los verdaderos creadores de España

La invasión árabe a partir del 711 acabó dominando toda la península pero en las zonas montañosas del norte se crearon núcleos de resistencia con acumulación de población y desde los que se emprendió la conquista de los territorios musulmanes que una vez fueron visigodos, lo que se ha dado en llamar la «Reconquista», muy importante para toda Europa ya que esto ejerció de escudo protector de invasiones árabes al resto de Europa.

Los núcleos de resistencia tenían en su mentalidad la recuperación de la España perdida y en su seña de identidad la religión cristiana. Llegaron a existir diversos reinos, Asturias (posteriormente llamado León) y del que se segregaron Galicia (escasísimo tiempo) Castilla y Portugal, Navarra, Aragón y los condados catalanes (dominados finalmente por el condado de Barcelona y que acabó unido a Aragón creándose la Corona de Aragón)

Después se crearon parlamentos en Castilla, Portugal, Aragón, Navarra, Cataluña, Valencia y Juntas en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.

Esto era una situación única en Europa, y los fueros, o sea, derechos para las personas, fue el valor más importante de las personas de los reinos cristianos españoles

La verdad es que esta mentalidad forjó unas personas con una mentalidad muy distinta al resto de Europa, lo cual tendría sus consecuencias en el futuro.

En el año 1212 se quiebra definitivamente el poder musulmán en la batalla de las Navas de Tolosa donde acudieron los reyes de Castilla, Aragón y Navarra así como caballeros de Portugal, León e incluso de los condados al norte de los Pirineos ya que estaban en la órbita de Aragón. Los grandes concejos como Segovia o Ávila llevaron sus propias tropas y al frente del ejército castellano, Don Diego López de Haro, señor de Vizcaya. También acudieron todas las órdenes militares y además, debemos tener en cuenta que todos los reyes existentes en España tenían lazos familiares entre sí.

La búsqueda de la España perdida era un hecho y los reyes católicos (Fernando de Aragón e Isabel de Castilla) unificaron sus reinos en 1478, conquistaron el último bastión musulmán, Granada en 1492, incorporaron Navarra en 1512, conquistaron Canarias definitivamente en 1496 y descubrieron América en 1492. Portugal se incorporaría a la Corona hispánica en 1580.

La forja de un Estado distinto

La idea que tenían los Reyes Católicos era la de crear una «Res pública Christiana» y por tanto un lugar donde se respetaran los mandatos de Jesucristo pero, por otro lado, un lugar donde los derechos y las libertades del pueblo, los fueros, siguieran manteniéndose.

Lo primero que hay que aclarar es que España nunca tuvo colonias. Para España todo era España, no de España y de esta forma se regulaba.

Esta característica la llevó España hasta el final cuando declaró provincias a la actual Guinea Ecuatorial (provincias de Rio Muni y Fernando Poo) Ifni en la costa del actual de Marruecos y Sahara Occidental, ultimo territorio perdido en 1976.

Ningún país arrasa lo que es parte de sí mismo

En cuanto al tratamiento a los indígenas mucho se ha hablado de exterminio pero no es más que fruto de la leyenda negra que arrastra a España y veamos la realidad con ejemplos

Si se quiere exterminar a una población para que molestarse en hacer la gramática de sus lenguas

Todas estas acciones no las hace un país que quiere arrasar un territorio y ni mucho menos exterminar a sus habitantes, y no lo quería arrasar porque lo consideraba como parte de sí mismo y a sus habitantes como ciudadanos propios.

Y del oro

También está la campaña de difamación respecto al oro robado de América. Aquí es posible aportar datos para hacer pensar:

El comportamiento de los súbditos de la monarquía hispánica

un tema muy interesante a tratar. Dado que España se comportaba como un país único en todo su territorio las potencias coloniales europeas, estas sí, coloniales, nunca pudieron arrebatarle territorios importantes fuera de algunas islas como Jamaica o Trinidad, u otros pequeños territorios o islas que España no tenía capacidad de controlar. Y el motivo era que se defendían como habitantes que defienden su país propio y no como personas dominadas por un tercero.

Cuestiones militares

Este no es un artículo para ensalzar las glorias militares de los ejércitos españoles, que fueron muchas. Si bien cabe decir que la Monarquía hispánica creó una formidable máquina de guerra, los famosos Tercios, considerada como uno de los mejor y más organizados ejércitos que hayan existido junto con la Legión romana y la falange macedónica.

Pero hay que decir que durante 150 años aproximadamente los Tercios españoles no tuvieron ninguna derrota significativa y el ejercito de la monarquía hispánica introdujo mejoras que fueron a la vanguardia mundial, como la guerra con armas de fuego, el uso de la artillería o la invención de la infantería de marina.

sobre las lenguas y la cultura

En la monarquía hispánica siempre se hablaron multitud de lenguas .y aunque el castellano se convirtió en lengua franca de comunicación, la realidad es que en la península no se dejaron de hablar algunas lenguas (gallego, vasco o catalán) aunque otras perdieron su pujanza de forma natural ( como el astur-leonés o el navarro-aragonés). En Europa los tercios se agrupaban por lenguas de origen (castellano, alemán, italiano, flamenco o francés) y en América ya hemos visto como hubo una adaptación de la lengua creándose la gramática de multitud de lenguas aborígenes. Por cierto la primera gramática de la historia universal es la de la lengua castellana publicada por Antonio de Nebrija en 1492.

En cuanto a la cultura, floreció de una forma exponencial con artistas, escritores, pintores, filósofos. baste decir que el segundo libro más leído del planeta después de la Biblia es El Quijote de Miguel de Cervantes.

De la esclavitud

La monarquía hispánica en gran medida no participó en la realización del comercio de esclavos aunque sí participó del consumo, aunque ya hemos visto las leyes que sacó sobre los pueblos indígenas en el sentido de considerarlos súbditos y evitar abusos y también hemos visto como las personas de raza negra pudieron vivir libres en Florida y hay que reconocer que la Corona española siempre intentaba poner freno a las ansias de las oligarquías locales de tener libertad de comercio total.

Y la religión

La amalgama que tenía la monarquía hispánica no era una etnia, no era una lengua, no era un dominio absoluto por la fuerza, era la religión cristiana y el estilo de vida que ésta propone que queda asociado a un tipo de cultura que hoy indudablemente asociamos con el mundo occidental. Las ideas sobre las que se basa el mundo occidental están basadas en el cristianismo no ya como religión sino como cultura.

Da igual que las personas sean ateas o mas o menos practicantes. Es el estilo de vida lo que infiere la forma de ser del mundo occidental.

Y ese fue un objetivo de la monarquía hispánica siempre. Hoy Filipinas es el único estado católico de Asia junto con Timor Oriental, que fue de Portugal.

En América se aprendieron las lenguas indígenas y se publicaron las gramáticas para poder propagar el cristianismo ya que solo se debía hacer a través del convencimiento, siguiendo las preocupaciones espirituales que hemos visto que España tuvo desde los principios del descubrimiento americano.

Y claro, está la cuestión de la Inquisición. Una vez hayamos leído mucho al respecto debemos tener en cuenta que la Inquisición en términos generales analizaba cada caso minuciosamente para evitar lo que no eran mas que envidias o venganzas entre vecinos o conocidos. Está en los libros. no es una opinión personal.

En cualquier caso la intolerancia estaba a la orden del día , como hoy mismo, en aquellos siglos en todos los rincones del planeta y en la misma España fueron expulsados musulmanes y judíos, nada distinto al resto de Europa.

La desintegración de España

Una vez comprobado por parte de las potencias coloniales de verdad que nunca podrían quedarse con nada de la monarquía hispánica dado que en todos los sitios se defendía como lo que era, un solo país, se pusieron manos a la obra para desintegrarla.

Primero se separó Portugal y sus territorios americanos, africanos, asiáticos y oceánicos en 1640

Después, España hubo de reconocer la independencia de Países Bajos en 1648 tras una encarnizada guerra de 80 años donde la bandera una vez más fue la religión ya que Países Bajos era protestante y no católico.

Después en 1713 España hubo de ceder su parte Europea tras la guerra civil de sucesión que se produjo en España y que conllevó la caída del régimen de los Habsburgo y el advenimiento de los reyes Borbones.

Y el detonante en América más que la invasión francesa de la península en 1808 como siempre se ha pensado, fue la Constitución liberal de 1812 promulgada en España, más concretamente en la ciudad de Cádiz. España, una vez más a la vanguardia del pensamiento, promulga esta constitución que propone división de poderes, soberanía popular y federalismo.

Mala idea para las élites oligárquicas arraigadas por todo el territorio y especialmente el americano. Muchas de estas élites concibieron, con la ayuda de las potencias coloniales europeas, la idea de organizar países más pequeños donde no tuviera cabida otro control que el suyo mismo.

Obviamente la población indígena y mestiza vio lo que se les venía encima y fueron los mayores defensores de la monarquía hispánica.

Posteriormente, y tras la guerra con Estados Unidos de 1898, España tuvo que ceder Cuba, Puerto Rico, siempre fiel a España, y Filipinas

Y ya en el siglo XX España perdió sus provincias de Río Muni y Fernando Poo (Hoy en conjunto Guinea Ecuatorial, independiente desde 1968), cedió la provincia de Ifni a Marruecos en 1969 y abandonó la provincia del Sáhara Occidental a su suerte en 1976.

Las consecuencias geopolíticas para todos por la desintegración de la monarquía hispánica

A la vista está el desastre producido tras esta desintegración. Todos los territorios de la monarquía con la excepción de los que estaban en Europa están sumidos en el caos, con grandes problemas políticos económicos y sociales y no han tenido poder para defender sus intereses.

con respecto a este último punto me remito a mi artículo Venezuela/Guyana ¿una nueva guerra en el planeta?

Venezuela/Guyana ¿una nueva guerra en el planeta?
Para la correcta visualización, debe aceptar las cookies.

Las consecuencias para la España peninsular e islas también fueron desastrosas. Ante los embates del siglo XIX en Europa, entre ellos el nacionalismo minoritario rampante, España no pudo o no supo articularse a sí misma quedando sumida en un estado de descomposición en todos los órdenes cuyo germen, independientemente de la recuperación económica de finales del siglo XX y principios del XXI, sigue existiendo.

Curiosamente, ya el mismo Emilio Aguinaldo, cabecilla de la independencia filipina tuvo que reconocer que se arrepentía de haber querido la independencia asistiendo a los funerales del rey Alfonso XIII y señalando a España como madre patria.

Hoy muchos movimientos indígenas y mestizos reclaman la bonanza que supuso formar parte de la monarquía hispánica y muchas personas en toda América, las que tienen acceso a estos datos que, insisto, están en los libros, reclaman la bonanza en términos generales de formar parte de ese gran estado universal que fue la monarquía hispánica.

Hoy en día podemos ver como en Puerto Rico, a la vista de cómo le ha ido, hay un movimiento por la reintegración a España dado que en 1897 ya se autodeterminaron y tenían su autonomía pero como siempre había sido, formaron parte de España. Incluso hay movimientos en la antigua provincia de Ifni, hoy en Marruecos, solicitando poder estudiar español y recuperar sus nexos.

No nos engañemos, los españoles no son seres de otro mundo, forman parte de la raza humana y la raza humana es depredadora, egoísta e interesada. pero hay que reconocer que dentro de esta situación, fueron capaces de intentar algo distinto. Hoy en día, cuando escuchamos declaraciones de habitantes de la actual Guinea Ecuatorial, y dado que no están en América, hablan de un concepto que bien podría definir el proyecto que intentó España y este concepto es la «hispanidad»

conclusión ¿Qué es España?

A la vista de los datos expuestos, España ha sido el mayor intento de la humanidad por tener un país unido a nivel planetario donde todo el mundo, independientemente de su color o lengua pudiera vivir en paz y beneficiarse de la amalgama que supone una cultura base común enriquecida por las características de todos su habitantes. Era una comunidad espiritual. España no es y ni mucho menos ha sido un estado étnico o lingüístico. Así como el Imperio romano consiguió «romanizar» todo el mediterráneo, España elevó ese intento a la máxima potencia a nivel mundial consiguiendo hispanizar todos los territorios desde un punto de vista de respeto nunca visto antes en la historia y bajo el paraguas de la fe cristiana que a fin de cuentas es la que determina el modo de ser occidental independientemente de ser creyente o no. No salió bien debido a las características de la raza humana y todos lo estamos pagando muy caro. Tal vez algún día……

Hoy en día muchos autores intentan desvelar estos datos expuestos e intentan poner las cosas en su sitio, incluyendo al estadounidense Stanley G. Payne con su libro «En defensa de España» o al británico Henry Kamen con sus libros «Defendiendo España» o «Imperio». Por cierto, Kamen en este último libro expone una teoría interesantísima, y no es otra que el hecho de que España solo pudo tener tan gran territorio gracias a la colaboración que recibió de los habitantes de todos los territorios que formaban parte de ella. Pero la pregunta que hay que hacerse es ¿porqué tantísimas personas de tantos orígenes, lenguas y razas querrían colaborar con el concepto que representaba lo que era la monarquía hispánica? En la respuesta está lo que es y ha sido España.

«De una cosa podemos estar seguros y es que Hispanoamérica nunca será inglesa ya que la inventiva de todas las clases de habitantes es increíble»

John Whitelocke 1807 comandante de la fuerzas británicas

«Tan cierto es que los españoles aspiran al dominio mundial como que su escaso número se lo impide»

Armand du Plessis. Cardenal de Richelieu
Imperio-1