Israel rompió la tregua

Hoy Israel rompió la tregua que mantenía con los palestinos de Hamás declarando que no han sido entregados en tiempo y forma los rehenes israelíes que quedaban en manos de Hamás. Y lo ha hecho a lo grande. Con un ataque masivo en la Franja de Gaza que ha provocado más de 400 víctimas mortales.

Las consecuencias de esta acción son imposibles de evaluar en un plazo inmediato. Pero nos viene a dejar clara la dura realidad. Y ésta no es otra que el hecho de que pactar una tregua no significa absolutamente nada. Desde un punto de vista planetario da la sensación de que las treguas se contemplan como una panacea con la que, sobre todo desde el mundo desarrollado, se mira a los conflictos de soslayo como si se estuviera en un juego de mesa y se usa como excusa para que todo lo relacionado con los funcionamientos de la economía y la política sigan su curso sin mirar las causas profundas de los mismos.

No parece importar nada. Los muertos, los heridos, los empobrecidos y la destrucción se convierten en números que no son más que efectos colaterales. Y nada puede restañar el dolor de las familias empobrecidas y que han perdido a seres queridos. Da igual que esas víctimas sean israelíes, palestinos, rusos, ucranianos o de cualquier otra parte del mundo.

Cuando se trata cualquier conflicto, desde los poderes políticos la tendencia es intentar arreglar los efectos de las causas profundas, y estos efectos suelen ser la guerra, el terrorismo, el hambre, los extremismos de todo tipo, la pobreza, y el desencanto, mientras las causas profundas permanecen vigentes permanentemente generando odio y rencor.

Y es el desencanto el que provoca la proliferación de extremismos, autocracias y dictaduras.

Jamás se mira hacia las causas profundas de los conflictos, causas que hacen que prácticamente nadie sea ni totalmente malo ni totalmente bueno.

Para ver estas causas profundas hay que interesarse de forma integral por cada grupo humano, cada país, cada religión, cada historia y cada idiosincracia de una manera sincera. Y eso es precisamente en lo que no parece interesada la raza humana, siempre depredadora, siempre territorial, siempre absorbida por intereses de poder y económicos.

Por tanto, la humanidad está condenada a repetir los mismos patrones de comportamiento una y otra vez, pensando todos los diferentes grupos que tienen la razón absoluta, cuando en ningún caso es así.

La historia de la humanidad se repite incansablemente desde que hay registros de historia. Leyendo se puede ver.

Ninguna guerra, movimiento, pacto o tregua han servido absolutamente para nada.

Para saber más sobre el conflicto entre Israel y los palestinos dejo en enlace a mi artículo : Israel/Palestina. Un armagedón para el planeta https://actualidadgeopolitica.es/israel-palestina-un-armagedon-para-el-planeta/

De hecho, podemos ver un mapa de los conflictos a nivel planetario

Conflictos

Y es un mapa generoso. Si añadimos las situaciones sociales y políticas en las partes de Centro y Sur América no marcadas, los nacionalismos y problemas migratorios en Europa, la situación política en Asia central, la situación social en el sur de África, las reivindicaciones por parte de Estados Unidos de Canadá y Groenlandia, la tensión de Corea del Norte con Corea del Sur y Japón y la reivindicación china de Taiwán o el mar de la China del sur (que afecta a países como Vietnam, Malaysia, Filipinas o Brunei), y ya no digamos las reivindicaciones congeladas sobre la Antártida que afectan a países como Australia o Nueva Zelanda, podríamos acabar coloreando todo el planeta de forma integral.

Pero no se trata de ser catastrofistas, sino realistas y trabajar por un mundo mejor tratando de comprender los puntos en común de todas las sensibilidades que conviven en el planeta, que son muchas y muy variadas.

Mientras pensemos en los demás como en un enemigo a batir, buscando únicamente intereses personales, y no como opciones de intercambio de ideas y negocios donde todas las partes salgan ganando, no habrá treguas válidas ni perdones sinceros.

La importancia de la geopolítica

Probablemente los mercados evalúen esta nueva incidencia geopolítica con una valoración de medio punto o un punto porcentual sobre previsiones de crecimiento o beneficios. Y hoy se estaba produciendo la conversación entre Donald Trump y Vladimir Putin acerca de Ucrania. ¿cómo evaluarán los mercados el desenlace de esta reunión?

Sin duda la geopolítica como ciencia de análisis integral del mundo que nos rodea ha llegado para quedarse para siempre porque del resultado de ese análisis y los caminos que en consecuencia tome la humanidad está el futuro de nuestro planeta.

«Quienes no pueden recordar su historia, están condenados a repetirla»

George Santayana