Gibraltar, un anacronismo histórico
Estamos hablando de la última colonia en suelo europeo. Por eso mismo es un anacronismo. No tiene sentido que en Europa en el siglo XXI y en una época en la que el colonialismo se puede dar prácticamente por extinguido siga habiendo una colonia que sonroja, por mucho que haga gala de ello, a la potencia colonizadora, el Reino Unido y solivianta a la potencia colonizada, España.
Y es histórico porque hace la friolera de 320 años de su existencia y hace de Gibraltar un anacronismo histórico.
Y lo curioso de Gibraltar es que aunque tenga el status de «colonia», realmente nunca fue colonizado por los británicos en el sentido que tenemos de los territorios que han sido colonias en el mundo. Simplemente se trata de un «robo» que Reino Unido hizo a España en el ámbito de la Guerra de Sucesión española que duró desde 1701 hasta 1714 con objeto de determinar el sucesor del último rey Habsburgo de España. Robo que está resultando ser eterno.
Gibraltar permaneció mucho tiempo deshabitado no siendo hasta 1160 cuando los árabes construyen un castillo y población a su alrededor con el nombre de Medinat-Al-Fath. En 1309 fue conquistado por Alonso Pérez de Guzmán ( el famoso Guzmán el Bueno) y en 1333 Vasco Pérez de Meira lo rinde al sultán de Fez Abd-al-Malik siendo que la conquista definitiva por parte cristiana fue en 1462 por Alonso de Arcos, siendo incorporado a la Corona en 1502.
A la muerte del último rey Habsburgo de España, Carlos II, las diferentes potencias europeas tenían un candidato preferido, para Inglaterra, Países Bajos y Austria, su elección era el Archiduque Carlos de Austria y para Francia el candidato idóneo era Felipe de Borbón. Esto originó una guerra que duró nada menos que 14 años y que terminó con la instauración de la dinastía borbónica en España a través de Felipe de Borbón que pasó a ser Felipe V.
En las vicisitudes de esta guerra, que fueron muchas, en 1704 una escuadra anglo-holandesa tomó la ciudad y castillo de Gibraltar
Simultáneamente también se ofreció por parte de los ingleses ayuda a Marruecos para la toma de Ceuta (esta ciudad fue asediada de 1661 a 1679 pero no claudicó. Y además, una escuadra francesa intentó ir a recuperar la ciudad pero tras un encuentro naval con barcos ingleses a la altura de Vélez-Málaga, decidió volver a Francia. (por cierto, este encuentro naval podría decirse que acabó en tablas).
En 1705 el pretendiente al trono español de la casa Habsburgo desembarcó en Gibraltar y partió con 2 regimientos abandonando definitivamente la plaza que quedó plenamente en manos inglesas los cuales nombraron en 1706 a su primer gobernador, Roger Elliott.
Los tratados de Utrecht y Rastatt (denominados en conjunto Paz de Utrecht) tuvieron lugar en 1713 y 1714 y supusieron la terminación de la guerra de Sucesión española una vez instaurado definitivamente como rey de España Felipe de Borbón, como Felipe V.
Naturalmente, España intentó recuperar Gibraltar por la fuerza. Hubo un primer sitio en 1727 sin consecuencias y un gran sitio que duró de 1779 a 1783. En éste último el rey borbón español Carlos III, entró en la Guerra de los siete años con el fin de recuperar Gibraltar y Menorca, consiguiendo solamente recuperar la isla de Menorca.
La realidad es que cuando empieza la década de los 60 Gibraltar lleva en manos inglesas más de 250 años y ha recibido aportes de población de muchas partes del Mediterráneo creándose una suerte de población específica creada por la amalgama de todos estos aportes poblacionales. Una población muy específica y distinta a todo pero que se siente profundamente británica, a su modo. Hablan inglés, español en muchísimos casos y han creado una lengua específica, el llanito, sobrenombre con el que se les conoce, lengua con aportes de español, inglés, portugués, maltés, italiano y hasta haquetía (dialecto judeo-español) y creen que el mejor paraguas que pueden tener es el británico, hasta hoy, cuando el brexit puede generar dudas a ese respecto.
Es en 1960 cuando la ONU decide que tienen que terminarse las situaciones coloniales alrededor del mundo, produciéndose desde entonces un sinfín de independencias. En este entorno, y en 1963, Gibraltar es incluido en el listado de territorios a descolonizar, lugar donde aún hoy permanece.
El régimen franquista hizo un serio intento por recuperar Gibraltar a través de su ministro de asuntos exteriores Fernando María Castiella el cual realizó una propuesta, primera propuesta histórica, al Reino Unido ofreciendo un convenio bilateral que sustituyese al Tratado de Utrecht, mantener la base militar británica del peñón con un acuerdo especial e instaurar un estatuto especial para los gibraltareños respetando sus derechos y costumbres.
A resultas de este resultado el régimen de Franco optó por cerrar la verja y aislar Gibraltar, periodo que abarcó de 1969 a 1982, ya con España en democracia. La economía de Gibraltar se resintió y para cubrir la mano de obra se contrató a más de 3.000 marroquíes que sufrieron problemas de racismo. En cualquier caso la economía y el empleo cayeron un 25 %.
Cuando en 1973 el Reino Unido entra a formar parte de la Unión Europea, Gibraltar también lo hace ya que forman parte de la misma «los territorios europeos cuyas relaciones exteriores asume un estado miembro»
El Acto de adhesión del Reino Unido excluía a Gibraltar de la Unión Aduanera, la Política comercial común, la Política agraria comunitaria, la política pesquera, el IVA y los Impuestos especiales. Esto favorecía a Gibraltar en cuanto se empezó a generar gran actividad con el contrabando de tabaco, las compras turísticas y las actividades off-shore, además de un centro de referencia para banca y seguros y un foco de juegos on-line.
La apertura de la verja resultó muy importante para la economía del Peñón. Consiguió mano de obra pagando sueldos más bajos que los que se pagan en el peñón, y pudo fomentar el turismo, las actividades off-shore ligadas a una bajísima fiscalidad, el juego on-line y los derechos de aduana, todo ello sumado a los ingresos derivados de la existencia de la base naval.
La segunda propuesta histórica por parte de España vino de la mano del ministro de exteriores Abel Matutes en 1997 ofreciendo un periodo transitorio de soberanía compartida de 50 años, la conservación voluntaria de la nacionalidad británica, la protección de la identidad lingüística y cultural de los llanitos, un estatuto de autonomía con régimen fiscal propio y la utilización conjunta de la base militar al estilo de las mantenidas con Estados Unidos, pero el Reino Unido no respondió.
Ya en 2001 y con Tony Blair al mando del Reino Unido y con Josep Piqué como ministro de exteriores español, se relanza la idea de la soberanía conjunta pero para el Reino Unido no era aceptable la soberanía compartida transitoria, ni el uso conjunto de la base militar especificando que había que tener en cuenta a la población, la cual se oponía desde un principio, quedando la cuestión atascada.
En 2004, con Zapatero en el poder y Moratinos como ministro de exteriores, éste ultimo sondea la posibilidad de llegar a acuerdos al grito de «dos banderas, tres voces» y realiza comentarios en el sentido de expresar el malestar de España por las conmemoraciones de la toma de Gibraltar, la poca sensibilidad de Reino Unido y Gibraltar por los desplazados españoles que supuso y argumentaba que había una relación asimétrica con la comarca circundante del Campo de Gibraltar con la que debería haber cooperación con 5 dimensiones intervinientes: España, Reino Unido, Gibraltar, Campo de Gibraltar y Unión Europea.
Se llegó así al Acuerdo de Córdoba de 2006 por el llamado Foro tripartito de cooperación de Gibraltar, donde se acordaba el uso conjunto del aeropuerto en el mismo, colaboración en telecomunicaciones, fluidez en el paso de personas y transportes, el Reino Unido subiría la pensión a las personas que habían trabajado en Gibraltar y se creó un Instituto Cervantes y el gobierno español se comprometía a tener en cuenta las aspiraciones de los gibraltareños y no solo sus deseos.
Y de nada sirvió. En 2010 el Foro tripartito fue suspendido, avalando este hecho el gobierno de Rajoy, después de incidentes entre Guardia Civil y policía gibraltareña por temas de contrabando y ante el hecho de que Gibraltar fue sacado de la lista de paraísos fiscales. Todo favorecía a Gibraltar y no a España, fuera de la capacidad de tránsito de los españoles que trabajan en Gibraltar.
Además, Gibraltar modifica su constitución 2006 donde se reconoce el derecho de autodeterminación, eso sí, condicionado a los tratados existentes.
En 2012 el actual primer ministro gibraltareño Fabián Picardo, echa bloques de hormigón con pinchos en zona de aguas del istmo con objeto de que los pescadores españoles no puedan faenar en lo que deja entrever como una nueva subida de tono.
Y el brexit
Nadie absolutamente podía pensar lo que estaba por llegar. Gibraltar era feliz con uno de los niveles de vida más alto del mundo y España, en la práctica había claudicado, pero el Reino Unido decide salir de la Unión Europea, el brexit. y en el referéndum que se organizó Gibraltar votó de forma abrumadoramente mayoritaria a favor de permanecer en la Unión Europea.
Por primera vez en 300 años España estaba en una posición de fuerza con derecho de veto, pero España renunció a plantear no solamente la cuestión de la soberanía, sino también la situación del aeropuerto, la reclamación del istmo y las aguas territoriales.
No obstante el brexit significará para Gibraltar que habrá una frontera arancelaria y regulatoria, que Gibraltar se convierte en frontera exterior de la Unión Europea, que las sociedades gibraltareñas ya no tendrán derechos en la Unión Europea, que las empresas financieras ya no tendrán pasaporte europeo y que no habrá libre circulación para ciudadanos gibraltareños y ahora las diferencias entre España y Gibraltar las tratará la Unión Europea como las de un estado miembro con un tercer estado.
Y una vez más, el Reino Unido se inhibe en el asunto, probablemente por su interés en conservar la base militar en el estrecho y parece que ha decidido traspasar (sin poder) Gibraltar a la población gibraltareña. La constitución gibraltareña de 2006 reconoce el derecho de autodeterminación pero condicionado a los tratados existentes y se impide la transferencia a un tercer país y también la existencia de un Gibraltar independiente.
Gibraltar, de esta forma se encuentra en una encrucijada que puede ser letal para sus intereses económicos, con problemas sobrevenidos acerca de la libertad de circulación, gestión del contrabando y armonización fiscal y con todas sus fuentes de riqueza tocadas y casi hundidas.
Para colmo de males, la Comisión europea vuelve a incluir Gibraltar en 2022 en la lista de territorios sospechosos de blanqueo de dinero y financiación del terrorismo.
Opciones (imposibles) para Gibraltar
Desde el punto de vista de Gibraltar se podría intentar articular varias opciones pero ninguna plausible. A estas alturas Gibraltar se ha convertido en un microterritorio (no llega a 7 km2 incluyendo las tierras ganadas al mar y el istmo nunca concedido por España, con 33.000 habitantes) con entidad nacional propia dado que tiene constitución propia, tiene una organización parlamentaria y judicial propias, su población tiene unos rasgos de identidad y lingüísticos claros, tiene moneda propia (la libra gibraltareña), bandera, selección de futbol reconocida por la FIFA y 2 himnos, uno oficial en inglés y otro oficioso en español.
Pero las opciones posibles no se ajustan a su medida. Se ha pensado en un status similar a Groenlandia pero no aplica porque Groenlandia entró en la Unión europea de la mano de Dinamarca, y fue Groenlandia quien se salió quedando el Estado madre dentro. El caso de Gibraltar es absolutamente opuesto, el Estado madre se sale y es Gibraltar quien quiere quedar dentro.
Otra opción pensada es la de articularlo como microestado al estilo de Andorra, Mónaco, San Marino, Liechtenstein o Vaticano, pero estos estados tienen soberanía plena y Gibraltar no puede alcanzar la independencia desde ningún marco jurídico que lo contemplemos.
Otros casos pensados han sido los de Argelia o la antigua Alemania Oriental, pero el caso de Argelia con respecto a Francia era de colonialismo claro aunque se intentara vestirlo de otra forma y Alemania Oriental se integró por unificación con un estado que ya estaba dentro.
Finalmente la opción de Estado libre asociado no ha lugar por 2 motivos: los estados asociados que hay en el mundo (Puerto Rico, Marianas del Norte, islas Cook o Niue) son territorios con niveles de vida muy inferiores a los estados que les dan cobertura (y el PIB per cápita de Gibraltar es superior al Reino Unido) y además estos estados asociados tienen cedidas las relaciones exteriores a los estados de cobertura (Estados Unidos los 2 primeros y Nueva Zelanda los 2 últimos, si bien para éstos 2 últimos Nueva Zelanda ha hecho algunas concesiones en el sentido de permitir relaciones diplomáticas específicas pero no la política general de relaciones exteriores).
Finalmente, y como hemos visto previamente, la opción de un status especial para Gibraltar en la Unión europea no es posible a tenor de que sus relaciones exteriores están en manos de un tercer país, Reino Unido, que ya no forma parte de la Unión.
El recurso de Gibraltar al chantaje
A Gibraltar le queda un recurso, el del chantaje a España. El chantaje es la presión ejercida sobre los entre 7.000 y 10.000 trabajadores residentes en la comarca del Campo de Gibraltar que diariamente cruzan la frontera para trabajar en el Peñón.
Y aquí entra en escena un nuevo actor, la comarca del Campo de Gibraltar, comarca con unas características específicas respecto del resto de la provincia de Cádiz conformada por las poblaciones de La Línea de la Concepción, Algeciras, San Roque, Los Barrios, Tarifa y otras 3 menores, la cual tiene actualmente un 32 % de paro frente al 0 técnico del Peñón.
Sin duda este chantaje ha calado en algunos gobiernos españoles que lejos de defender los derechos de integridad territorial española que la misma ONU y la Cumbre Latinoamericana nos defienden, han preferido conformarse con migajas como hemos visto que no son más que «pan para hoy y hambre para mañana». Porque ya hemos visto que los trabajadores españoles en el Peñón ni mucho menos tienen los mismos derechos y emolumentos que los del Peñón.
Cuando lo lógico sería trabajar para el desarrollo de la Comarca del Campo de Gibraltar como un polo de atracción turística e industrial con objeto de paliar no solo el efecto de los trabajadores españoles en el Peñón sino el alto paro comarcal global que solo conduce a la proliferación de mafias de narcotráfico y contrabando de tabaco que además benefician al Peñón, con actividades delictivas cada vez más insistentes y atrevidas como hemos podido comprobar en fechas pasadas.
Y aquí quiero hacer una referencia al «buenismo político sin contrapartidas» que impera en los políticos españoles y que lo único que hace es atentar contra los intereses del país. No se puede hacer concesiones sin contrapartidas claras pensando en el hecho de que la eterna concesión hará que la contraparte nos mire con buenos ojos y «nos trate bien».
Esto no es así, cuando se hace gala del «buenismo» y no hay medidas «de vuelta» las contrapartes toman las concesiones como victoria y siguen a por más hasta quererlo todo. A nivel exterior lo vemos en Gibraltar o en Marruecos y a nivel interior lo vemos en Cataluña y en Euskadi. No puede ser que, volviendo al caso de Gibraltar, la historia ponga en nuestras manos el poder y España en vez de usarlo en pos de sus intereses, encima pague la fiesta.
Nuestros políticos deberían reflexionar ante este hecho porque España, desde el año 1808, no ha hecho otra cosa que claudicar en todos los ámbitos internacionales y ahora también en los nacionales.
Única opción posible: La cosoberanía
En 2016 España presenta una nueva propuesta ante la ONU como base de negociación con el Reino Unido respecto a Gibraltar que se basa en 5 puntos:
1.- estatuto personal para los habitantes del Peñón con la opción de tener doble nacionalidad
2.- autogobierno para Gibraltar en su más amplio espectro
3.- régimen fiscal particular
4.- desmantelamiento de la Verja
5.- España y Reino Unido tendrán soberanía compartida atendiendo conjuntamente defensa, relaciones exteriores, fronteras exteriores e inmigración.
Obviamente si el acuerdo de soberanía compartida no fuese indefinido habría que salvaguardar los derechos que España tiene respecto al Tratado de Utrecht y la aplicabilidad del derecho de descolonización.
Punto de vista del Reino Unido
Ya hemos visto que el Reino Unido se «escuda» en la opinión de los gibraltareños y en el fondo lo que le interesa es seguir manteniendo la Base militar ya que el eje estratégico Baleares-Estrecho-Canarias es de vital importancia mundial siendo las grandes bases militares del Estrecho las de Rota (de uso compartido Estados Unidos-España), la británica de Gibraltar y la marroquí de Ksar Seghir (Tánger) y sin duda pienso que está dispuesto a negociar una cosoberanía siempre que esta sea indefinida sin reversión total a España
Punto de vista de Gibraltar
El punto de vista de Gibraltar es el más deleznable y contrario a cualquier sentido común. Gibraltar gracias a sus derechos de aduana, ingresos de la Base naval, juego online, turismo, servicios financieros offshore, y el amparo de actividades contrabandísticas, todo ello «dentro de la Unión Europea» se ha convertido, según el FMI en el tercer territorio mundial por PIB per cápita solo por detrás de Qatar y Luxemburgo y amparándose en la dejación de la defensa nacional de los gobiernos españoles y en el chantaje con los trabajadores españoles que a diario trabajan en el Peñón «lo quiere todo», quiere seguir siendo puramente británico y pertenecer a la Unión europea. Y todo no se puede tener. Los ciudadanos de Gibraltar se han movido a su antojo por España, comprando propiedades e instaurando negocios sin menoscabo.
Cuando el actual primer ministro de Gibraltar, Fabián Picardo, cantaba en un partido de su selección de futbol el cántico de » un bote, dos botes, español el que no bote», no parecía acordarse de que tras el cierre de la verja en 1969 la economía gibraltareña cayó un 25 % y tampoco que gracias a que han vivido junto a un gran Estado como es España han podido vivir, moverse y establecer negocios y beneficiarse de todos los parabienes que este hecho otorga.
Por desgracia esta es una actitud que podemos ver en ciudadanos de otras comunidades autónomas españolas que teniendo un autogobierno indescriptiblemente amplio y habiéndose enriquecido gracias a la cobertura que da pertenecer a un gran Estado en todos los sentidos no quieren saber nada de él (pero sí seguir viviendo de él).
Punto de vista de España
España nunca ha sabido hacer valer sus derechos sobre Gibraltar. Y parece mentira que hayan tenido que defender sus intereses otros estamentos como la ONU, negando el derecho de autodeterminación a Gibraltar ya que lo considera, con razón, un asunto de integridad territorial, o la misma Unión Europea, dando a España el derecho de veto al especificar que los acuerdos entre España, Gibraltar, Reino Unido y la Unión europea definirán la relación fronteriza y comercial con Gibraltar y necesitarán la aprobación expresa de España.
Pero en España seguimos con una actuación de bajo nivel, de mínimos….
Conclusión
La opción planteada ante la ONU en 2016 por España es la única posible y la única que se ajusta al sentido común. Probablemente Reino Unido estaría satisfecho con una cosoberanía, eso sí, indefinida y con el derecho de uso de la Base naval. Gibraltar mantendría todos los derechos como británicos y obtendría todos los derechos como españoles dentro de la Unión Europea y con un estatuto de autonomía que los convertiría en un estado cuasi-independiente al estilo de algunas comunidades autónomas españolas. No se puede negar esos derechos a un grupo de personas que a fin de cuentas llevan con sus ancestros viviendo allí más de 300 años. Pero de esta forma España satisfaría el honor que Reino Unido le arrebató hace 320 años y podría articular políticas de desarrollo para el Campo de Gibraltar usando el Peñón como espoleta de activación de las mismas.
En mi articulo referente a Taiwan expliqué que ante la imposibilidad de reconocimiento internacional como Estado de Taiwan dada la actitud de China, Taiwan había resuelto vivir de esta forma, sin reconocimiento jurídico, en lo que ellos denominan «independencia natural»
De la misma forma la pretensión de Gibraltar se denomina «Espacio de prosperidad compartida» donde Gibraltar piensa obtener las ventajas que ya tenía estando dentro de la Unión Europea. Esto es, Gibraltar sigue como estaba, enriqueciéndose a costa de España (directamente o indirectamente al pertenecer España a la Unión europea) y España mantiene entre 7 y 10.000 empleos de bajo coste. Un estado como España además de darse a respetar no puede ni debe vivir de limosnas. Si claudica España ante un territorio de 7 km2 y 33.000 habitantes que no hará con todo lo demás?
El tiempo dirá lo que va a pasar.
«Ser bueno con las personas no hace que te quieran, hace que te usen»
Morgan Freeman
Normalmente no suelo comentar las citas que pongo en mis artículos pero en este caso es necesario para no dar de mi parte a los lectores una falsa imagen de mí mismo. Efectivamente pienso que hay que ser bueno con las personas pero hay una frase española de la que me hago eco y es » hay que ser bueno pero no bobo». Realmente en la frase española la palabra bobo no es la correcta pero no transcribo la correcta por ser malsonante. Y la frase es muy aplicable a los asuntos políticos de hoy en día y no solo en lo referente a Gibraltar.
«fue un caso de patriotismo sin escrúpulos contrario al honor de Inglaterra»
Enciclopedia Británica (edición de 1879 volúmen 10 página 586) refiriéndose a Gibraltar
«El Peñón de Gibraltar fue tomado y retenido por Inglaterra cuando no estábamos en guerra con España y su apropiación fue contraria a todas las leyes de la moral y del honor»
John Bright, político inglés 1862




