Ciudad del Vaticano, mucho más que el estado más pequeño del mundo.
Con la muerte del Papa Francisco, la cual aprovecho para lamentar profundamente, se abre nuevamente el debate acerca de quién será el nuevo Papa. Y las luchas internas de poder, que han sido llevadas a la gran pantalla con diversas películas, no hacen sino reflejar el funcionamiento de una institución humana más, dominada por el poder, y muy alejada de los preceptos que la religión cristiana católica predica.
La existencia de un poder único centralizado que controle todo lo relativo a una religión es una característica muy propia de las iglesias cristianas en general y católica en particular.
En nuestro mundo, e independiente de credos, razas, lenguas o culturas, la creación de una necesidad que no existe se convierte en un instrumento de poder. En el caso particular de la religión cristiana católica, la creación de un único centro de poder que controle a todos los creyentes a nivel planetario, convierte al instrumento de dominio, en este caso la Santa Sede y la Ciudad del Vaticano, en un centro de influencia y poder de primer orden.
Y da igual que la Ciudad del Vaticano sea el estado más pequeño del mundo. Es mucho, muchísimo más que eso.
Antes de nada, hay que dejar clara la diferencia entre la Santa Sede , que no es otra cosa que el gobierno central de la iglesia católica y es reconocida internacionalmente como una entidad soberana y la Ciudad del Vaticano que es el dominio territorial efectivo del Papa y que pertenece a la Santa Sede.
La existencia de un dominio territorial efectivo gobernado por el Papa tiene su precedente en los Estados Pontificios. Este estado surge en 756 y tiene su origen en la desaparición del exarcado de Rávena bizantino a manos de los lombardos, pueblo germánico que controlaba el norte de Italia.
Independientemente del control sobre la organización de la iglesia católica, la realidad es que los Estados Pontificios fueron un ente político más, con intereses territoriales y geopolíticos de todo orden
Obviamente esto hizo de los Estados Pontificios un Estado más, con unos intereses geopolíticos que se entremezclaban con los intereses de la Santa Sede, máximo órgano de control de la iglesia católica.
Creación de la ciudad del Vaticano
Era obvio que mientras el Papa se mantuviera jurídicamente bajo la jurisdicción del recién creado estado italiano no podría tener independencia total en las decisiones a tomar en lo referente a la gestión de la iglesia católica y, en cualquier caso, el resto de Estados del mundo donde esta iglesia tiene gran influencia, siempre podrían tener el recelo de que las decisiones papales podrían estar mediatizadas por Italia.
De esta forma el 11 de Febrero de 1929 se firman los Pactos de Letrán por los cuales se reconoce la independencia política de la Santa Sede dotándola de un Estado territorial nuevamente, siendo este estado la Ciudad del Vaticano.
Estos pactos supusieron el restablecimiento pleno de relaciones entre los representantes de Italia y los de la iglesia católica, que habían quedado rotas desde 1870 cuando en el marco de la unificación italiana los Estados Pontificios habían dejado de existir.
Veamos el mapa del estado independiente más pequeño del mundo

El Vaticano como ente geopolítico
Si contemplamos el Vaticano como un ente geopolítico más nos encontramos con un Estado que no llega al medio kilómetro cuadrado con una población que no llega a los 1.000 habitantes y con solo unas 500 personas de ciudadanía Vaticana, lo cual le convierte en el Estado más pequeño y menos poblado del mundo.
Pero si tenemos en cuenta que realmente es patrimonio de la Santa Sede, su dimensionamiento se multiplica de forma exponencial .
Estos datos hacen que el Vaticano suponga algo mucho más fuerte que el pequeño estado que es territorialmente hablando, y por tanto su dimensión geopolítica es absolutamente fundamental en el mundo. Está implicado en todos los grandes escenarios del planeta aun cuando estos escenarios se sitúen en países que no sean mayoritariamente de religión católica. Y es que la religión es uno de los grandes motores geopolíticos de nuestro mundo.
Viendo estos datos ya podemos sacar algunas conclusiones geopolítico-históricas como la gran importancia del papel de España en la historia del mundo, donde es claro que no se comportó como potencia colonizadora fagocitadora, al estilo de las posteriores potencias coloniales, sino que realizó una labor expansiva de civilización, al estilo del Imperio Romano.
También podemos explicarnos cómo es posible que de entre los últimos papas uno haya sido polaco y el actual sea argentino.
Y también nos podemos explicar la íntima animadversión que hay entre Polonia, profundamente católica y Rusia, profundamente ortodoxa.
La diplomacia del Vaticano
Llegados a este punto ya vemos que más que de diplomacia del Vaticano como Estado, debemos hablar de la diplomacia de la Santa Sede, cuyo poder territorial es el Vaticano.
Una vez que hemos definido la verdadera dimensión de lo que supone el Vaticano, podemos analizar la importancia e intensidad de las relaciones diplomáticas que mantiene. Es actor fundamental en todos los foros, por un lado por su prestigio, y por otro lado porque prácticamente en todos los estados del mundo hay católicos, a los que representa, en mayor o menor medida.
Por tanto, en términos geopolíticos, siempre hay que tener en cuenta los pasos que da la diplomacia vaticana. Siempre son tenidos en cuenta y siempre está en todos los conflictos intentando buscar soluciones.
Organización y gobierno vaticano
El Vaticano, como Estado, se gobierna como una teocracia y monarquía absolutista donde el Papa ostenta todo el poder. Nada que ver con la organización de los países democráticos
Sin embargo, por su apoyo a las instituciones democráticas de otros estados se considera la buena relación con el Vaticano una garantía de buen comportamiento y al menos de tener la intención de gestionar las diferentes políticas en atención al bienestar de los ciudadanos.
Sin embargo si atendemos a la organización del Vaticano muchos medios, y esto parece irónico, comparan los cargos del Vaticano, secretario de Estado y prefectos para los obispos, con los del buró político de la República Popular China.
En cualquier caso el despliegue de gobierno vaticano obviamente tiene mucho más que ver con el dimensionamiento de la Santa Sede que con el de la ciudad del Vaticano estrictamente hablando.
En cuanto a las finanzas el Vaticano tiene su propio Banco, denominado Instituto para las Obras de Religión, fundado por el papa Pío XII, con objeto de asegurar las transferencias entre beligerantes y neutrales en la segunda guerra mundial, pero no ha estado exento de escándalos porque el secreto que mantenía era usado por grandes familias italianas para esquivar al fisco de ese país. Por este motivo ha sido puesto en tela de juicio por las Organizaciones internacionales hasta el punto de que el Papa anterior Benedicto XVI, inició una política de tolerancia cero que está siendo seguida por el actual Papa Francisco.
Y no olvidemos que el Vaticano controla más de 120 asociaciones laicas de apostolado donde probablemente la más conocida es Cáritas Internacional.
El Vaticano y la geopolítica
El Vaticano, si bien no apoya el sistema de liberalismo económico siempre ha apoyado la creación de una Europa libre y aliada de Estados Unidos. Y siempre ha demostrado apoyo al sistema de libertades típico de los gobiernos democráticos.
Por tanto, y a pesar de su posición sobre la política económica liberal, el Vaticano siempre se ha alineado y ha intentado influir en las políticas de los países que son la punta de lanza de lo que podríamos denominar «mundo occidental», esto es Europa y Norteamérica, especialmente Estados Unidos.
Recientemente y tras los acuerdos de Oslo entre Israel y la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) de 1993, pudo firmar y normalizar relaciones con Israel.
Pero El Vaticano tiene 3 grandes desafíos geopolíticos:
Por un lado América Latina, gran prioridad del Vaticano por la ingente cantidad de católicos que hay, y donde hay 2 grandes problemas: uno es el avance de las iglesias evangélicas protestantes (basadas en la teología de la prosperidad) que ya suponen una cuarta parte de todos los cristianos del mundo ( los católicos son aproximadamente un 50 % de todos los cristianos del mundo) y que por su crecimiento poblacional pueden llegar a liderar los grupos cristianos.
La teología evangélica de la prosperidad se basa en la convicción de que Dios quiere que sus fieles sean ricos, sanos e individualmente felices.
Por otro lado otro problema ha sido el avance de la Teología de la Liberación, de marcado carácter marxista-leninista ya que se basa en que el Evangelio exige una opción preferencial por los pobres, y que ha tenido gran calado en las capas empobrecidas de América Latina.
Otro gran problema geopolítico del Vaticano es China, la cual nunca ha reconocido el derecho del Vaticano a nombrar obispos además de restringir la libertad de culto de los chinos católicos.
Además el Vaticano en 1951 estableció relaciones diplomáticas con Taiwan lo cual para China es una bandera roja que bajo ningún concepto traspasa.
Y podemos añadir el habitual apoyo vaticano a los regímenes democráticos, lo cual entra en distorsión con el régimen comunista chino.
De todas formas la geopolítica manda y tiene consecuencias
Ya vemos como usan la geopolítica las personas, porque tanto el Vaticano como la Santa Sede no son más que otras instituciones humanas más.
Y otro gran problema geopolítico lo tiene la iglesia con el Islam, con el cual en muchos Estados ha conseguido un statu quo aceptable siempre intentando proteger a los cristianos de los países árabes y muchas veces tomando decisiones geopolíticas que se han demostrado acertadas.
Tiene mucho trabajo el Vaticano en este ámbito para proteger a los cristianos de Palestina por ejemplo, donde Jerusalén es ciudad santa de la cristiandad católica.
Y todavía quedan grupos de cristianos muy compactos como los coptos de Egipto o los maronitas de Líbano que corren serio peligro ante los avances de las diferentes corrientes islámicas.
Y tiene la asignatura pendiente de Arabia Saudí, el otro gran estado que, junto a China, aún no mantiene relaciones diplomáticas con el Vaticano.
Conclusión
La iglesia católica a través de sus organizaciones terrenales, Santa Sede y estados territoriales, primero los Estados Pontificios y ahora la Ciudad del Vaticano, ha cometido errores como intervenir en la coronación de emperadores o pactar con regímenes fascistas. También ha instado guerras como defensa de la fé luchando con sus ejércitos o instando cruzadas.
Pero no es menos cierto que en muchos estados fallidos ha sido la alternativa a la falta de servicios del estado, muchos millones de personas tienen acceso a la educación gracias a ella y otro muchos tienen acceso a necesidades básicas como comida y medicinas. Además ha apoyado regímenes democráticos aquí y allá pensando que son al menos la opción menos mala para que las personas tengan una vida digna. Todo con sus luces y sus sombras como cualquier organización terrenal.
El actual Papa Francisco gran combatiente de la Teología de la Liberación, sin embargo predica una iglesia pobre para los pobres desde un punto de vista de paz y justicia que a fin de cuentas es el mensaje básico que proporciona el cristianismo católico.
El Estado del Vaticano se convierte así en mucho, muchísimo más que el estado más pequeño del mundo.
Es geopolítica en estado puro, y la geopolítica nos afecta a todos.
Me afecta cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida.
Papa Juan Pablo II
No entierren su talento. No tengan miedo de soñar cosas grandes.
Papa Francisco




